Baleares se convertirá en el curso 2026-2027 en la primera comunidad autónoma en incorporar psicólogos escolares en los colegios de educación primaria, un servicio que ya presta en los institutos, pero la comunidad está a la cola de España en la atención psicológica a los docentes.
Mientras la Conselleria d’Educació centra sus esfuerzos en el alumnado, los profesores de las Islas reclaman la creación de una unidad de apoyo psicológico a los docentes a causa del deterioro emocional creciente que sufre el colectivo.
Víctor Villatoro, portavoz del sindicato ANPE advierte de que «el protocolo de agresiones de la Conselleria de Educació (NADIB) presenta cada vez más notificaciones» y también aumenta el número de bajas por estrés y ansiedad entre los profesores, especialmente desde la pandemia.
En el mismo sentido se expresa Cati Juan del STEI: «Es una necesidad que va in crescendo, no ya curso tras curso, sino diariamente».
Actualmente 13 comunidades autónomas españolas ya han puesto en marcha servicios gratuitos para ayudar al profesorado a gestionar sus emociones durante procesos de estrés como los casos complejos de acoso o suicidio que afectan al alumnado y las agresiones de estudiantes a educadores. Castilla León fue la pionera en 2018 y desde entonces hasta ahora se han sumado a esta iniciativa Aragón, Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla la Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Navarra y País Vasco. Galicia ha anunciado su intención de implementar el plan de apoyo psicológico a docentes en 2026.
Baleares no se lo plantea por el momento ni para este curso, ni para el siguiente. «Este Govern ha sido pionero en el estado en implantar el servicio de psicólogo para los alumnos. No se descarta llevarlo a profesores, pero para el próximo curso el paso siguiente será la atención psicológica al alumnado de primaria», informan fuentes de Conselleria d’Educació.
«La tarea de la enseñanza requiere, cada vez más, de una mejor preparación y formación, a la vez que conlleva nuevos problemas como el desgaste de la salud mental de los alumnos, que tiene repercusión en el estado anímico del profesorado. Para ayudar a los docentes y estudiantes en la gestión emocional muchas autonomías prestan atención psicológica y jurídica con el fin de minimizar los problemas que puedan derivarse en el aula», advierte el sindicato ANPE.
Aunque el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales cuenta con un psicólogo ANPE avisa de que «es insuficiente y el servicio se encuentra colapsado».
«Cuando tenemos una agresión, que es una de las peores situaciones a las que tienes que enfrentarte a nivel psicológico, hacemos un trámite de notificación de Personal docente que llega al equipo directivo del centro y a riesgos laborales e interviene inspección educativa, pero no recibimos ninguna atención psicológica», detalla Cati Juan del STEI.
La especialista explica que la realidad que se vive hoy en las aulas de Baleares nada tiene que ver con la que había en los años 80 y 90 y eso está pasando factura a los docentes, con cada vez más bajas laborales por ansiedad y depresión.
Para el STEI es muy necesario que Convivèxit o cualquier otro departamento incorpore la atención psicológica de los profesores. «La carga burocrática y de aula con las ratios tan altas que tenemos, es muy difícil de gestionar y a eso hay que sumarle que la sociedad cada vez se nos complica más. Cualquier docente veterano nos diría que en su época no había el mismo volumen de problemática… Esto te va cargando con un sobre estrés que muchos docentes llevan como pueden, que otros ya no pueden llevar y cogen baja laboral», relata Juan.
El sindicato ANPE considera que es «esencial» potenciar la atención psicológica de los profesores «con el fin de garantizar su bienestar y reducir el número de bajas por estrés y ansiedad que, desde la pandemia, viene siendo cada vez más frecuente, conllevando al agotamiento o a la desmotivación».
Víctor Villatoro denuncia además la «falta de reconocimiento social de la profesión en unas aulas con alta conflictividad». Considera que la figura del docente necesita de un refuerzo «ya que con el tiempo ha perdido autoridad de cara a las familias y al alumnado».
Según Cati Juan del STEI, no solo están aumentando las agresiones de alumnos a profesores sino que «en muchas de estas agresiones tienes a familias que dan la razón al hijo, lo que abre un conflicto desagradable».
Advierte también de los conflictos que se dan en las aulas de secundaria relacionados con el uso de las tecnologías, a pesar de la orden de Conselleria d’Educació que restringe el uso de los dispositivos electrónicos. «Sobre todo en secundaria nos encontramos con un uso inapropiado de redes por parte dealumnos que realizan grabaciones dentro del aula y luego cuelgan los vídeos que te han hecho en clase con un perfil falso», añade Juan.
Según una encuesta realizada por la confederación intersindical de los STEIS el 91,5 % de los docentes de Baleares considera que «las actuales ratios en el aula no permiten una atención adecuada a la diversidad» y el 78,9 % está de acuerdo con la afirmación de que «el clima de trabajo en las aulas es conflictivo o complicado». Un 79,4 % coincide en que «se están incrementando las agresiones verbales o físicas por parte del alumnado y el 75 % por parte de las familias».
Lamento lo que sufren los profesores. en su trabajo Y también los sanitarios en el suyo. Pero también los obreros en las obras, y los corredores de bolsa cuando ésta cae. Pero todos, cuando nos ponemos malitos, sea física o psicológicamente, pedimos hora al médico correspondiente, y vamos a qué nos traten. No pedimos un médico de guardia en la obra, ni en el despacho, ni en nuestra consulta,ni... Seguimos con este mundo quejica en qué sólo nos miramos el ombligo, lo que acaba siendo cansino. No somos adultos capaces de gestionarnos adecuadamente? No hay médicos y psicólogos y psiquiatras.? Sólo hay que ir a sus consultas