Pulso entre PP y Vox en el Parlament a cuenta de la prohibición del burka en Baleares. El Parlament retoma este martes su actividad ordinaria y lo hace con el debate de una propuesta 'popular' para pedir al Gobierno de España prohibir el uso del velo islámico integral, un redactado muy similar al de Vox que se debatió hace unos meses en comisión y donde los antiguos socios no llegaron a un acuerdo.
Mientras Vox acusa al PP de «copiar» sus iniciativas, el PP interpreta que Vox ha cambiado de parecer porque en rueda de prensa ha anunciado esta mañana que apoyaría la versión del PP. Con todo, este mismo lunes ha registrado varias enmiendas al texto 'popular' para, entre otros puntos, ir más allá y extender la prohibición a cualquier tipo de velo islámico, y no sólo el burka, un redactado que incluiría otras modalidades como el hiyab.
Esta discrepancia es la misma que mantuvieron en noviembre cuando se votó la iniciativa de Vox en la Comisión de Asuntos Institucionales y Generales. PP y Vox comparten que el burka es un «símbolo de opresión y sumisión» que atenta contra la dignidad de las mujeres, pero el redactado de los de Abascal es más amplio: consideran contraria a los valores de igualdad todo tipo de vestimenta islámica, es decir, que incluyen en ese concepto el hiyab (cubre la cabeza, el cuello y parte del pecho) y el niqab (cubre el rostro dejando sólo una rendija para los ojos). El PP no lo apoya alegando que la jurisprudencia europea no respalda las limitaciones al hiyab. El otro punto de fricción por el que el PP no apoyó en su día el texto de Vox fue que la petición se dirigía al Govern y no al Estado. En paralelo, Vox ha replicado en Baleares su propuesta de ley para prohibir de forma efectiva el burka, pero para ser una realidad tendría que aprobarse en el Congreso (donde Vox ya registró la misma iniciativa).
Mientras, el coordinador de Més, Lluís Apesteguia, ha lamentado este lunes que PP y Vox rivalizan por «ver quién es más facha» con estas propuestas. Este rifirrafe sobre el burka llega en pleno debate por la regularización extraordinaria de migrantes anunciada por el Estado, que también ha despertado roces entre los antiguos socios. Ambos partidos rechazan de plano la regularización, pero el viernes el portavoz del Govern, Antoni Costa, habló de que los inmigrantes que quieran la residencia deberían integrarse y entre otras costumbres mencionó que deberían mostrar interés en aprender catalán. Unas palabras que han encendido a Vox, que argumenta que en todo caso deberían aprender castellano, y que lo ha contrapuesto con otra de sus luchas en las Islas: la oferta de menús halal en los colegios.
Vox registró en la Cámara centenares de preguntas al Govern solicitando información sobre si se están ofreciendo estos menús en centros de Baleares, pero denuncia que sólo ha recibido una respuesta ambigua. Vox reclama al Govern que aclare si se está destinando dinero público a ofrecer menús halal en algún centro y reivindica que las familias que deseen ese tipo de dieta «se lleven su 'tupper' y lo calienten en el microondas» como hacen los alumnos veganos. Por ello la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha recriminado a Costa sus llamadas a la integración el viernes: «Esto es imponer sus costumbres».
Sacha SachaExacto la gente no se da cuenta que se plantean estos debates para mantener hacer olvidar a la gente los problemas reales que hay.