Xisco Quesada, el joven mallorquín de 28 años conocido por compartir con sinceridad su lucha contra un cáncer de páncreas con metástasis hepática, ha fallecido este miércoles. Quesada, padre de dos hijos, relató en primera persona su proceso como paciente oncológico y denunció públicamente las dificultades para acceder a tratamientos específicos durante su batalla contra la enfermedad. Fue el 5 de junio 2025 cuando la vida de este mallorquín de 28 años cambió para siempre: «Tienes un cáncer en el páncreas con metástasis en el hígado, no podemos operarlo y si la quimio va bien, podemos alargarlo unos meses», le confirmaba su oncólogo.
En tan solo 72 horas los primeros días del mes de junio vivió una montaña rusa vital: «Me dicen que tengo cáncer, me caso, mi hijo cumple un año y firmo un testamento. El médico me dijo que me iba a morir en unos meses, y yo solo pensaba: 'tío, mi hijo mañana cumple un año, tengo 28 años, ¿no voy a llegar ni a los 30?'. Me quedé blanco», explicaba en una entrevista concedida a este periódico. Tras dos meses de tratamiento, en agosto Quesada vivió un momento de esperanza al recibir los resultados del primer TAC que le confirmaba que el tumor se había reducido.
A pesar de todo, su estado de salud fue empeorando a medida que avanzaba el 2025 y al empezar el 2026 se veía obligado a pedir ayuda para poder costear los gastos de su ingreso. Xisco pasó sus últimas semanas en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, donde luchó hasta el final rodeado de su familia. «He intentado costearlo todo, pensando que lo que había conseguido reunir sería suficiente para los tratamientos y los impuestos que tenía por delante pero no lo ha sido. El dinero irá destinado a continuar con los tratamientos hasta que pueda salvarme y volver a casa», explicaba en la plataforma 'gofundme', donde logró una recaudación de 902.020 euros de un total de 44.641 donativos.
El mallorquín también especificaba que, si finalmente fallecía, donaría parte de los ingresos a la investigación: «Si en el peor de los casos las cosas salen mal, entre un 60 y un 70 % de lo recaudado se donará a una asociación que investigue curas para esta enfermedad. El porcentaje restante irá destinado a devolver el dinero a los familiares que me han ayudado hasta ahora, que no han sido pocos. Y tampoco ha sido poco lo que han dado». Lamentablemente, este miércoles se ha confirmado la peor de las noticias y Xisco Quesada ha fallecido.
El mallorquín se convirtió en voz crítica sobre las limitaciones del sistema sanitario. En octubre de 2025 denunció que los servicios públicos evaluaban la financiación de ciertos tratamientos en función de una esperanza de vida «demasiado corta», y criticó que ello pudiera suponer negar opciones terapéuticas a pacientes como él. El deportista convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles. Ahora su familia agradece «a todos por acompañarlo en este camino» y pide respeto y cariño en estos momentos tan difíciles.
... vita brevis carpe diem