Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Xavi Hernández: «No sé cómo ni cuándo, pero quiero subir al CB Es Castell»

El base mahonés de Sa Tintina Es Castell señala que su máximo deseo a largo plazo sería ascender al equipo gualdinegro a Segunda FEB

Xavi Hernández, chocando las manos de sus compañeros en su habitual entrada a la pista justo antes de empezar un encuentro.  | Foto: PACO STURLA

| Es Castell |

Sa Tintina Es Castell se encuentra en un momento dulce. Después de un arranque de temporada complicado, en el que el equipo todavía se encontraba en pleno proceso de adaptación al libreto del nuevo técnico y no era capaz de ganar sus dos primeros partidos en casa, ahora parece que los de Raúl Jodra han encontrado el rumbo.

Pese a no tener todavía a su disposición a un pívot natural debido a la lesión de Jules Ndoye y los problemas burocráticos para inscribir a El Hadji Doudou, los gualdinegros encadenan ya tres victorias consecutivas y acumulan cinco partidos superando la barrera de los 90 puntos en anotación. La figura de Xavi Hernández (Maó, 1992), quien espera sumar el cuarto triunfo este sábado (13h) en la pista de un durísimo CB Navàs, es una de las claves para entender el pico de forma del equipo.

Justo antes de la entrevista ha visitado a los doctores. ¿Cómo está? ¿Todo en orden tras el susto sufrido en la pista del SESE?

—Sí, todas las pruebas que he ido haciendo a nivel de TACs, resonancias, el otorrino —al que he visitado por la perforación del tímpano—, han sido positivas.

Fue un susto. Y creo que lo fue más para la gente que lo estaba viendo que para mí. Pero cuando pasan estas cosas, también ves todo el apoyo que tienes. La verdad es que recibí cientos de mensajes por Instagram, WhatsApp...

Aparte de estas cosas, que son gajes del oficio, me encuentro muy bien, con un buen ritmo. Creo que coincide también con el gran momento a nivel físico y de juego en el que se encuentra el equipo.

Ha sido un proceso de recuperación bastante rápido. Imagino que estaría como loco por jugar. ¿Tuvieron que frenarle Raúl Jodra y Dani Sastre?

—Es que soy un poco cabezota (risas). Pero si veo que puedo jugar, lo intento.

Paré unos días, entrené un poquito suave el jueves, el viernes ya pude hacer más cosas... y ya jugué contra el Cuarte de Huerva ese fin de semana. Por suerte fue un partido tranquilo, pero bueno, si podía ayudar... y ya no solo ayudar, sino para ver qué sensaciones tenía. Estuve poquito en pista y la verdad es que las sensaciones fueron buenas.

A la semana siguiente ya entrené con bastante normalidad, dentro de la precaución que me pedían los médicos. En eso no soy un buen paciente (risas).

¿Y en la pista cómo se está notando? Viene de tener muy buenas actuaciones, llegando a registrar 40 créditos de valoración en la cancha del Mollet.

—Estoy muy contento. Al final, a cada temporada que pasa, cumplo un año más: ya son 33. A nivel físico, que creo que es una parte muy importante a medida que se cumplen años, si uno se cuida bien, pienso que la vida de un jugador de baloncesto se va alargando. Solo hay que ver el prime de todos los profesionales, ¿no?

Hoy en día, los jugadores a partir de los 30 años, sea en el Real Madrid o donde sea, tienen una edad en la que si te has cuidado y las lesiones te han respetado, puede ser una etapa muy buena: el buen nivel físico, unido a toda la experiencia adquirida, facilita mucho el hecho de poder estar dentro de una pista. Creo que ahora mismo estoy en ese punto.

La temporada pasada ya fue mejor que la anterior y de momento, al paso que voy, este curso también está siendo mejor que el último. Intento seguir haciendo lo que sé, intentar mejorar cositas, pero sobre todo transmitir al equipo lo que necesita.

¿Cree que su rol ha cambiado respecto a su anterior etapa con Pagès?¿Jodra le pide cosas nuevas?

—Siendo uno de los jugadores de más experiencia del equipo por años y trayectoria, el rol es muy parecido. A nivel de liderazgo, ambos me piden —tanto dentro como fuera— saber marcar unos límites, pero sin ser un cascarrabias. Nunca lo he sido ni me gusta serlo. Siempre he tenido asumido que voy a ser importante y así me lo han pedido.

En cuanto a estilo de juego, quizá con Oriol (Pagès) era un juego más pausado, más táctico, y quizás me pedía mayor serenidad y temple. Pero Raúl (Jodra) me incita a tomar más riesgos, no tanto baloncesto control y un juego más pausado y estático. Al contrario. Me anima a explotar mis características como base de perfil anotador de toda la vida.

En este sentido, tal vez sí que    me vea más beneficiado y me vaya a una mayor cantidad de puntos, sacar más faltas...

Cada vez hay chicos más jóvenes en el vestuario, lo que reafirma esa condición de veterano. ¿Cómo les ayuda a adaptarse al grupo? ¿Está muy encima de ellos?

—Cuando tenía 18 años, creo que tuve malos ejemplos de veteranos. No digo todo el mundo, pero bueno, antes la figura del veterano era muy imperativa y de mucho respeto. Quiero decir, te mandaban a paseo y a veces costaba mucho ser el joven porque te sentías muy condicionado por aquella figura. Creo que en el baloncesto más antiguo, o incluso en el de mis primeros años, era algo así.

Cuando ha llegado el momento de que me tocara ser el veterano, tenía muy claro que no quería dar esa misma sensación. Quería ser todo lo contrario: ser un verdadero ejemplo. Está claro que algún día me podré enfadar y tengo que marcar unos límites, pero sabiendo que los chavales tienen mi confianza. En los últimos años siento que a veces he tenido más afinidad con la gente más joven que quizás la de mi propia edad. Simplemente porque ven en mí a alguien en quien poder confiar. Desde que he estado jugando fuera en Benicarló, Salou... los más jóvenes siempre me han agradecido mucho el hecho de que esté encima de ellos de una manera respetuosa.

Ahora bien, eso llevado a que me escuchan más que nunca. Me tienen muy en cuenta y me respetan como al que más porque les he dado ese espacio de confianza: no soy Kobe Bryant ni nada por el estilo. Solo tengo años de experiencia, así que vamos a crear un vínculo beneficioso para todos. Por ejemplo, con ‘Luquita’ (Andújar)y Pau Bagur tengo una relación maravillosa, saben diferenciar cuándo hay que estar serios y cuándo de cachondeo. Es un tira y afloja desde el buen rollo, el ejemplo y el respeto.

El club también tiene mucha confianza depositada en usted. ¿Qué le parece la evolución del proyecto de Es Castell desde que aterrizó y hasta dónde cree que puede llegar en el largo plazo?

—Venía de hacer muy buenos números en Salou, creo que incluso de ser el base nacional mejor valorado en LEB Plata, y cuando volví a Menorca había ese runrún de ‘uy, este viene aquí a retirase’. Pero no, si juego a baloncesto, me lo tomaré    en serio tanto si es LEB Plata como EBA.    Quería devolver esta confianza al club, al presidente Tomeu Vanrell y al director deportivo Dani Sastre, especialmente por el esfuerzo que hicieron a nivel de condiciones y comodidades desde el primer día hasta ahora.

Quería demostrar que estoy comprometido con todo lo que haga la entidad y me tienen un cariño muy grande, igual que yo se lo tengo a ellos. No los conocía de antes y a día de hoy, más allá de la relación profesional, puedo decir que son dos amigos.

Debo decir que no me lo esperaba así, porque cuando vuelves a EBA después de haber estado más de 10 años en LEB Plata... tienes aquel miedo. Pero para nada, hacen las cosas muy bien. Para la categoría en la que estamos, el club es un diez. Yo ya se lo transmití a ellos: quiero subir a Es Castell. No sé cómo ni cuándo, evidentemente debemos entender que es una transición y no es nada fácil subir de categoría con todos los grupos, fases y demás, pero quiero pensar en que llegará una temporada en que lo conseguiremos. Pero el objetivo ahora no es este. Debemos seguir dando un pasito más cada año en cuanto a equipo y a estructura, como hasta ahora.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Relacionado
Lo más visto