Los apenas siete minutos que disputó Jaume Lobo en el Pabellón Javier Imbroda de Melilla fueron más que suficientes para atestiguar que su regreso al equipo es un hecho tras un par de meses renqueante de sus molestias en el tobillo. El escolta catalán no pudo aprovechar mejor su tiempo en pista: 10 puntos repartidos en dos lanzamientos de dos puntos y otros tantos exitosos desde el 6,75.
Además de la victoria, muy necesaria para alejarse de la zona de peligro, el regreso del exTizona fue una de las mejores noticias para el entrenador Javi Zamora. Ante las bajas que todavía asolan al conjunto insular, como las de Pol Molins y Fynn Schott, ya en la recta final de su proceso de recuperación, también hay que sumar las molestias que mantienen entre algodones a Víctor Arteaga y Thad McFadden.
Paso al frente de Galette
Ante esta cantidad de tocados, otros jugadores han asumido su responsabilidad y han dado un paso al frente. En su rol de secundario, clave para el buen rumbo que debe tomar el equipo, Nico Galette al fin corroboró con cifras el ‘click’ que se ha producido en su cabeza en el último mes. El rookie estadounidense, que parecía algo desnortado en sus primeros meses vistiendo la elástica del Hestia, se está mostrando mucho más participativo, comprometido y atento.
Los 15 puntos anotados en solo un cuarto de hora de juego suponen su mejor registro anotador desde que recalara en la Isla a principios del mes de septiembre. El exYoungstown State Penguins sumó también tres capturas, aunque todavía tiene margen de mejora en una faceta que sin duda le hizo valer su fichaje por la entidad de Bintalfa.
El americano con pasaporte haitiano volvió a demostrar su capacidad para pisar la pintura y buscar el aro con determinación, algo que ya venía haciendo en las últimas semanas con cada vez más ahínco. Sus 16 créditos de valoración son el fruto del trabajo diario que viene realizando, incluso con «entrenamientos extra», tal y como ya había revelado Javi Zamora en alguna rueda de prensa previa al choque.
Los que no decaen
Por otro lado, el tridente formado por Edgar Vicedo, Fer Zurbriggen y Spencer Littleson continúa siendo el mayor argumento competitivo del Hestia. Con el primero totalmente en forma después de superar sus problemas físicos en el primer tramo del curso, el segundo se ha consolidado en una pieza capital para dar muchísima mayor fluidez al juego menorquín y empaque a la hora de defender.
El tercero tendrá sus días mejores y peores en el tiro —se fue de Melilla con un cero de tres en triples—, pero su entrega y constancia, unidas a su indudable calidad, le han erigido en uno de los favoritos de la afición desde el primer día. La mejor noticia que podría haber es que Adams Sola se subiera a este mismo carro. Tras ser el mejor jugador del equipo en los primeros compases de la campaña, el madrileño está tratando de reencontrar su espacio en pista tras la reconfiguración que ha atravesado la plantilla, aunque continúa siendo todo un valor seguro.