Los de Javi Zamora reciben a HLA Alicante, uno de los mejores equipos de la liga en ataque y asentado en la zona alta de la competición.
Si hay un equipo que está rompiendo moldes en la liga ese es, sin lugar a dudas, el HLA Alicante. Los de Rubén Perelló se han asentado como uno de los mejores ataques de la categoría, siendo los que mejor tiran a canasta con un 47,9% de acierto en tiros de campo y con un 40,7% en tiros de dos. Ese nivel de acierto, el talento que atesoran, lo bien que comparten el balón y el incesante trabajo de su entrenador han provocado que el conjunto alicantino aterrice en Menorca como tercer clasificado, solo por detrás de Leyma Coruña y Monbus Obradoiro.
La clave de este éxito reside, en gran parte, en la confección de una plantilla talentosa, versátil y con un Kevin Larsen como punta de lanza. Muchas alternativas para un equipo que acaba de perder esta semana a uno de sus grandes piezas, Jordan Walker. En el puesto de base, Mike Torres, un seguro de vida en la dirección de juego, controlando el ritmo y las ventajas. Para acompañar, el vertical y templado Aris y un Sergio Llorente que imprime experiencia y sobriedad en cada rotación. Para tratar de olvidar la marcha de Walker en el ‘2’, llega un Polanco, que podría debutar. Esta situación le abre un espacio, más importante si cabe, a un Alex Jordá al que su regreso a casa no le ha podido sentar mejor, siendo un activo muy importante en puntos y solidez. Al igual que un Richardson que ha caído de pie en Alicante. El americano llegó al ‘3’ como sustituto de Davison y ha demostrado ser un fantástico aporte de defensa, físico y verticalidad, además de estar echando el balón al suelo con garantías. Con la duda de si estará Mendikote, el papel de Mwema cobra relevancia como elemento equilibrador. El belga es uno de los grandes argumentos del equipo en ambos lados de la pista.
El equipo se cierra con un juego interior potente. El puesto de ‘4’ se abre con Deng Geu, una de las grandes sensaciones del conjunto alicantino. El ugandés brilla por su intensidad atrás y por su crecimiento en ataque, aspecto en el que cada vez va a más en una posición en la que Ismael Tamba está aportando energía y momentos al ‘5’, sirviendo de parche en distintos formatos. Como pívots, dos perfiles distintos: Boubacar Coulibaly y Kevin Larsen. El de Malí cada vez es más importante en el rebote y en el juego por encima del aro. En el caso del danés, estamos ante una de las grandes estrellas de la liga. Su poderío en el poste bajo se mezcla con una grandísima capacidad de pase, lecturas y generación en pintura. Sin dudas, el gran foco de producción ofensiva de este HLA Alicante y el mejor jugador de la competición hasta el momento. 18,8 puntos, 5,2 rebotes, 2,9 asistencias y 23, 8 de valoración son los promedios que avalan al de Copenhague.
La llave del partido estará en controlar el rebote, donde Alicante logra sacar mucho rédito en el aspecto defensivo. La dureza atrás y crecer desde los básicos son aspectos que se antojan fundamentales para poder competir a un equipo que distribuye el balón como nadie y que hace pagar caros los errores.