La flotilla humanitaria que se dirige hacia Gaza con el objetivo de romper el bloqueo impuesto por Israel y entregar ayuda humanitaria fue objeto de un presunto ataque con dron en la madrugada de este martes. El incidente habría ocurrido en el puerto de Túnez, donde la Flotilla Global Sumud había hecho escala. Aunque el ataque provocó un incendio en una de las embarcaciones, no se registraron heridos.
Lluís de Moner Mayans, el menorquín que viaja en uno de los barcos, fue testigo directo del ataque. Él mismo describió lo ocurrido a través de su cuenta de Instagram: «Han atacado el barco principal, que estaba a 200 metros de nuestra posición. No hubo heridos, el fuego ya ha sido apagado», escribió.
La embarcación atacada fue el «Family», que transporta a miembros del Comité Directivo de la Global Sumud Flotilla, entre ellos la activista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.
Autoría del ataque
En la misma publicación, De Moner atribuye el ataque a Israel. «La principal teoría es que se trata de una amenaza para asustarnos y que abandonemos la misión. Por eso, avanzaremos hacia Gaza más convencidos que nunca», asegura.
En declaraciones a Es Diari, De Moner relató el suceso: «Yo estaba durmiendo en la bañera del barco y los compañeros me despertaron porque oyeron un ruido que parecía un dron. Entonces vimos cómo una bola de fuego caía sobre el barco y explotaba», narró.
El activista explicó que, tras la explosión, «un compañero cogió la zodiac para ir a socorrer al barco principal, y los demás nos quedamos en nuestro barco para prepararnos por si el dron nos atacaba a nosotros».
De Moner señaló que ya esperaban algún tipo de sabotaje, aunque no un ataque con drones: «Aunque temíamos un sabotaje, como que intentaran enredar cosas en las hélices o abrir los depósitos de gasolina para poner agua dentro y romper los motores, no esperábamos un ataque directo en aguas tunecinas contra población civil, lo cual constituye un acto de guerra según el derecho internacional», denunció.
Desde la flotilla aseguran que en ningún momento se han planteado abandonar la misión, y que ahora están más decididos que nunca a continuar. «Esto es solo una pequeña muestra de lo que es capaz de hacer Israel. Si el barco hubiera estado lleno de palestinos en lugar de europeos, no habría sido una bomba incendiaria, sino una que habría hundido el barco», afirma De Moner.
Las autoridades de Túnez niegan el ataque
Por su parte, la Dirección General de la Guardia Nacional tunecina negó en un comunicado que se haya producido un ataque con dron. Según su versión, el incendio fue provocado por un fuego en los chalecos salvavidas causado por «la explosión de un mechero o un cigarrillo». «No ha habido ataque hostil ni externo alguno», aseguran.
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