Después de 25 años de declive algunos edificios emblemáticos del Fonduco empiezan a mirar hacia un futuro que no sean las ruinas y paredes desconchadas en primera línea del puerto que comparten Maó y Es Castell. El proyecto básico para recuperar el Hostal Miramar fue aprobado ayer por la junta de gobierno del Ayuntamiento de Es Castell. El expediente, con los informes favorables, obtuvo el visto bueno del órgano municipal y empieza a andar.
«Es un paso previo, ahora los promotores, cuando sean notificados, tendrán un plazo de nueve meses para presentar el proyecto ejecutivo», confirmó ayer el alcalde Lluís Camps, y será ese proyecto ejecutivo el que deberá obtener la licencia municipal para empezar una reforma que mantiene el uso de alojamiento y el de restaurante. El futuro hotel reducirá la capacidad del antiguo ‘Miramar’ en un 45 por ciento, ya que pasará de 27 habitaciones y 51 plazas a un total de 14 habitaciones dobles y 28 plazas.
En febrero de este año trascendió que tras el proyecto hay una sociedad francesa y de la remodelación del edificio, poco se conoce, solo que será más pequeño y con estándares de calidad elevados, manteniendo la oferta de restauración y una terraza para disfrutar de las vistas en su azotea tipo chill out. Hacía meses que Es Castell preveía aprobar este proyecto básico pero el deslinde de Costas obligó a la suspensión de licencias en toda la zona del Fonduco, algo que motivó las quejas del Consistorio.
Desbloqueo
La reanudación de la tramitación del proyecto básico del ‘Miramar’ ha sido posible tras las gestiones realizadas por el Ayuntamiento ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, del que depende la Dirección General de la Costa y el Mar, en Madrid; para ello contó con el apoyo de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern balear. El gobierno local transmitió el perjuicio que estaba ocasionando la paralización de las licencias, no solo las de grandes proyectos como el Hostal Miramar sino también las de obras menores, debido al trámite del nuevo deslinde del dominio público marítimo-terrestre en el municipio, que se reactivó en mayo de 2024 y que supuso la suspensión de los permisos en una fachada litoral de más de diez kilómetros.
Finalmente, tras una reunión entre técnicos de distintas administraciones (Govern, Ministerio, Consell insular y Ayuntamiento) se llegó a un acuerdo del que derivó una instrucción de Costas que permite otorgar licencias en aquellos casos en los que no se altera la construcción existente y también en obras pequeñas, que se veían afectadas, como cambios de ventanas, reformas o instalación de placas solares.
«No era lógico que acciones que no modifican las construcciones ya existentes, ni en altura o edificabilidad, se vieran paralizadas», asegura el alcalde de Es Castell, satisfecho por la reanudación de la actividad en la zona, ya que el pasado marzo denunció que hasta 16 obras estaban en espera debido al deslinde y que esto afectaba negativamente a la economía local. «Ahora contamos con ese documento de Costas que nos autoriza a seguir tramitando las licencias y el proyecto del ‘Miramar’ llevaba tiempo esperando», concluye.
Viriatopues que yo recuerde y llegue a la isla en 1980 aquello era una maravilla, el restaurnte rocamar siempre lleno y el hostal miramar funcionando con 50 habitaciones, ahora seran la mitad de habitaciones y tienen un parking inmenso donde estaban los bidones de gasolinas. Una gran noticia para Menorca.