El territorio menorquín ha ganado en las últimas décadas un 74 por ciento de masa forestal, según se desveló en el marco del III seminario «Boscos i Aigua» promovido por la Asociación de Empresarios Forestales de Menorca (Asfome).
Menorca cuenta en la actualidad con 33.000 hectáreas de bosque, por las 19.000 que tenía decenios atrás. Así se puso de manifiesto en la mesa redonda que incluyó el seminario, en la que tomaron parte Miquel Truyol, técnico del Consell, Joan Santana, jefe de gestión del Servicio Forestal y Protección de Suelo del Govern, y Jaume Fortuny, vicepresidente de Asefome. Francesc Cano, director adjunto del CTFC, hizo de moderador.
Los ponentes coincidieron en que este aumento de masa forestal, con una densidad de árboles muy elevada, es producto del «abandono agrario» que sufre la Isla, y que además implica mayor consumo de agua, riesgo de incendio mayor y menos infiltración en los acuíferos.
«Es imprescindible actuar y revertir la mirada de abandono que sufre el bosque», observó Santana, que remarcó también la necesidad de combinar gestión forestal, gestión agraria y pastoreo para crear «paisajes más resistentes». Fortuny, de Asefome, puso en valor el papel de las empresas forestales como agentes «imprescindibles» para recuperar la salud del bosque.
No es un bosque, es un astillero y ardera como tal...