Las rutas de autobús a las playas vírgenes de Ciutadella han sufrido una pérdida de 5.028 pasajeros este último verano. Esto representa un descenso del 3,91 por ciento con relación a los 128.495 usuarios que transportaron la temporada alta de 2024.
Desde Autocares Torres, su gerente, Catín Arguimbau, ya presagiaba al inicio de la campaña estival que se produciría un descenso del número de usuarios. Pronóstico que se ha cumplido y que entonces ya atribuía a los cambios de movilidad introducidos por el Ayuntamiento de Ciutadella.
El verano de 2025 ha representado un punto y aparte en la movilidad urbana en la localidad del poniente insular, la peatonalización de la Plaça des Born, la supresión de la parada de autobús de Es Pins y, con ello, la eliminación de grandes autobuses en el centro de la ciudad.
Arguimbau valora los datos de la campaña recién cerrada y atribuye el descenso de pasajeros a la suma de varios factores. Por un lado, considera que «han llegado menos turistas nacionales, que son los que acostumbran a visitar este tipo de playas». De hecho, así lo confirman las estadísticas del Aeropuerto de Menorca, que reflejan una caída de 31.664 pasajeros (-2,4 por ciento) entre los meses de mayo y septiembre, respecto al mismo periodo del año pasado.
La otra causa que la empresa apunta que ha influido en el número de viajeros ha sido «el cambio de la Plaça des Pins». En la céntrica plaza inciaban anteriormente sus recorridos las cuatro líneas (62, 66, 68, 69), y aunque siempre tenían paso por el apeadero de la Avinguda Josep Mascaró Pasarius, la plaza arbolada era donde recogía más pasajeros.
La línea con mayor descenso de usuarios ha sido la 62, de Cala Morell y La Vall, con 1.990 viajeros menos, mientras que la de Macarella apenas perdió un 1,62 por ciento del pasaje.
En cifras absolutas, el número de usuarios en las rutas hacia Cala Morell-La Vall, Son Saura, Cala en Turqueta y Macarella ha bajado de los 128.495 a los 123.467 del verano de 2025, es decir, un 3,91 por ciento menos.
Por líneas, la que presenta mayor descenso es la de Cala Morell-La Vall, con un 23,38 por ciento menos de usuarios, pasando de 8.512 a 6.522 personas. Menor pérdida han sufrido los otros trazados. El autobús que enlaza Ciutadella con Son Saura pasó de los 8.874 pasajeros del año pasado a los 8.157 de 2025 (-8,08 por ciento); el de Cala en Turqueta ha bajado de 21.198 a 20.325 usuarios (-4,12 por ciento); y el de Macarella ha trasladado este curso a 88.463, cuando el año anterior habían sido 89.911 (-1,61 por ciento).
Frecuencias
Estas cifras se han registrado pese a mantener la concesionaria del servicio, Autocares Torres, el mismo dispositivo para todas las líneas, solamente con algunos ajustes horarios. Así, la ruta 62 ha mantenido las cuatro frecuencias tanto a la urbanización como a la cala del norte de Ciutadella (ocho en total); la 66 a Son Saura conservó los seis viajes de ida y vuelta; y la línea 68 a Cala en Turqueta ofreció, como el año anterior, diez frecuencias para ir y otras tantas de regreso. Para el bus a Macarella (L69), el que más afluencia genera, los usuarios tuvieron a su alcance 35 frecuencias de ida y 36 de vuelta (el último viaje solo permitía el regreso, a las 21.50 horas), y se añadía otro más bajo demanda de grupos, al igual que en 2024, para cenas en el restaurante de la cala.
Buenoo, pero si las playas hay el caretelito de lleno por la mañana. No hace falta bus para ir, está lleno siempre