El anuncio del Gobierno de retrasar hasta 2027 la obligación de utilizar el nuevo sistema de verificación de facturas electrónicas para pymes y autónomos, Verifactu, ha sido recibido por el sector comercial y empresarial de Menorca con cierto alivio, aunque no ha logrado disipar las críticas sobre su proceso de implantación.
En los últimos meses, el sistema ha generado numerosas objeciones, tanto por su coste como por las dificultades que plantea la adaptación, especialmente para el pequeño comercio y los autónomos, que en Menorca ya deben afrontar retos como la estacionalidad o la competencia de las grandes plataformas digitales. Para muchos, Verifactu supone una carga adicional que podría comprometer la viabilidad de algunos negocios.
El nuevo sistema, cuya implantación el Gobierno ha retrasado para atender una de las exigencias de Junts y del empresariado catalán, está diseñado para mejorar la lucha contra el fraude fiscal y obliga a emitir las facturas mediante un software que envía la información de forma automática a la Agencia Tributaria, lo que permitirá mejorar la autenticidad y trazabilidad de los pagos. Su puesta en marcha, inicialmente prevista para el año que viene, queda ahora fijada para el 1 de enero de 2027 en el caso de las sociedades y para el 1 de julio de 2027 en el de los autónomos. Cuando entre en vigor, aquellos que no hagan las facturas como exige Hacienda se exponen a sanciones de hasta 50.000 euros.
Criticas a la improvisación
Desde PIME Menorca, María García explica que a las empresas les está costando adaptarse al nuevo sistema, sobre todo a las más pequeñas, tanto por el cambio de planteamiento como por el coste económico que supone, y critica la manera en que se está llevando a cabo la implantación. «Este aplazamiento está muy bien, pero nos hubiera gustado que el Gobierno hubiera sido más previsor durante todo el proceso, que ha sido muy complicado, porque se ha empujado a las empresas a hacer una serie de inversiones y se podría haber hecho la prórroga con más antelación, y no a un mes vista», lamenta.
García también denuncia que, a menudo, la normativa está pensada para las grandes empresas y acaba perjudicando a las pequeñas, que atraviesan momentos de agotamiento ante las cada vez mayores exigencias legales. «Al final, quienes más sufren son los pequeños empresarios, porque tienen menos infraestructura y más dificultades de adaptación. Por ello, siempre pedimos una discriminación positiva para ellos y que las normas se adapten a la dimensión de las empresas», señala.
También se muestra crítica con la puesta en marcha del nuevo sistema Joana Torres, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Menorca (Ascome), desde donde aseguran que la implementación se está viviendo con «angustia y confusión». Torres explica que el coste añadido que representa el nuevo sistema es difícilmente asumible para los pequeños empresarios. En Menorca, además, las dudas sobre el nuevo sistema se añaden a las dificultades que atraviesa el pequeño comercio.
En este contexto, Torres advierte que el Verifactu puede convertirse en un obstáculo difícil de superar para algunos negocios. «Que se haya aplazado nos parece bien, pero queremos ver la letra pequeña, porque este sistema supone una carga muy grande para el 99 por ciento de los comercios de Menorca y podría ser la gota que colme el vaso para muchos, provocando cierres. Esto se suma a la falta de relevo generacional y a las elevadas cargas fiscales, y genera mucha preocupación», asegura.
Desde Mô Comercial, María José Soriano también considera adecuado que se posponga la entrada en vigor del sistema, pero opina que el anuncio, a estas alturas, genera confusión y supone un agravio para quienes ya han realizado un esfuerzo de adaptación. Soriano critica el impacto del nuevo sistema en el pequeño comercio y asegura que su implementación puede costar más de 2.000 euros, una cantidad difícilmente asumible para muchos negocios. «Siempre castigan al autónomo», lamenta.
Ernesto PereiraNo creo que tengas mas conocimientos que yo. Pero seguro que tienes mas tiempo para dedicarle a cada cliente. O quizás tienes tanto tiempo que ni trabajas.