Según los datos hechos públicos por la Dirección General del Catastro, en Menorca prácticamente una de cada diez viviendas son propiedad de sociedades de distinta tipología, empresas que gestionar un parque residencial de más de 5.600 inmuebles. La gran mayoría son sociedades constituidas en España, 5.351, aunque también hay un número considerable, 319, que figuran como entidades extranjeras, es decir, empresas, sociedades o cualquier tipo de organización constituida bajo la ley de un país diferente.
La gran mayoría de las sociedades españolas (no quiere decir los dueños lo sean) titulares de viviendas lo son de más de una. Las estadísticas reflejan como el 72,6 por ciento de las viviendas están en manos de multipropietarios y llama la atención el gran número de propiedades, 1.264, que forman parte de una cartera de al menos 26 casas, lo que expone a las claras hasta qué punto el mercado residencial es un lucrativo negocio.
La administración
Si se amplía el rango de tipos de personalidad fiscal que figura entre los pagadores del Impuesto de los Bienes Imuebles (IBI) de las casas de la Isla, se puede observar que sumando asociaciones, instituciones religiosas, administraciones públicas y otros supuestos, el número de viviendas asciende a 6.445. Esas son las casas que no están en manos de particulares, más del once por ciento.
En ese recuento llama la atención, en comparación con otros países del entorno europeo, el bajo número de viviendas que son de gestión pública. Entre los pisos de protección oficial, las residencias públicas y las viviendas de emergencia social, entre otros supuestos, en Menorca solo hay 394 viviendas propiedad de las distintas administraciones. Uno de los grandes problemas que explica la enorme crisis de acceso a la vivienda que sufre la Isla es precisamente el reducido parque de viviendas controladas por la administración. Representan apenas el 0,7 por ciento del total.
Por desgracia la escasez de leyes y normativas en concepto de viviendas para que no se pudiera ESPECULAR permiten ese MERCADEO que efectivamente conlleva a que campen a sus anchas los fondos buitre y ORGANIZACIONS MAFIOSAS que se aprovechan del vacio legal para convetir en su gran negocio esta burbuja inmobiliaria.