¿Cuántas casas de la Isla están en manos de propietarios extranjeros? Por primera vez existen estadísticas para saberlo a ciencia cierta y valorar la incidencia que está teniendo en Menorca el creciente número de operaciones de compraventa protagonizadas por extranjeros que se está registrando en los últimos años. A partir del número de identificación fiscal (NIF) de los contribuyentes del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de propiedades de uso residencial, la Dirección General del Catastro concluye que en estos momentos –son datos del pasado octubre– ciudadanos de nacionalidad extranjera están en posesión de 7.547 viviendas, lo que representa prácticamente el 13 por ciento del total.
Estas cifras sitúan el peso específico de los propietarios foráneos en el parque residencial menorquín sensiblemente por debajo de la media balear, donde el porcentaje de propietarios extranjeros se eleva por encima del 16 por ciento. También muestran enormes diferencias entre los distintos términos municipales de la Isla, una desigualdad que está directamente vinculada al peso que tienen las viviendas en urbanizaciones de costa –las más buscadas por los extranjeros– en relación al total de la oferta inmobiliaria.
Es por esta razón que no sorprende ver que Sant Lluís, donde buena parte de sus viviendas son chalets situados en núcleos urbanos a primera línea de mar como Binibèquer, Punta Prima, Binissafúller y Cap d’en Font, es el municipio menorquín con un mayor porcentaje de casas propiedad de forasteros, el 23,7 por ciento, con un total de 1.115. Sin embargo, el pueblo que lidera el ranking en número absolutos es Es Mercadal, incluso por encima de las dos ciudades insulares, Maó y Ciutadella, a pesar de tener un parque residencial mucho más reducido. En el municipio del centro insular, y de nuevo por el gran peso de núcleos costeros como Fornells, Son Parc o nuevos desarrollos urbanísticos como Punta Grossa, ya hay 1.562 y representan el 22,2 por ciento del total.
También llama la atención el gran número de propiedades de uso residencial cuyo titular es una persona física de nacionalidad extranjera que se registra en Alaior. Allí son 1.385 y representan el 20,5 por ciento del total. Por debajo de la media insular se sitúa el municipio más poblado y con un mayor peso en la oferta turística, Ciutadella, que tiene 1.364 casas adquiridas por extranjeros, solo el 7,8 por ciento del total. También Maó está en la parte baja del listado con sus 1.230 viviendas, apenas el 8,5 por ciento. Ambos pueblos hacen bajar la media pero el caso más paradigmático en el otro extremo es el de Ferreries.
El ‘reducto’ de Ferreries
Se trata del municipio con mayor peso de los propietarios nacionales. Los extranjeros solo han comprado y mantienen allí 79 viviendas, menos del 3,4 por ciento del total. De los 67 municipios de Balears solo hay tres mallorquines –Algaida, Montuïri y Lloret de Vistalegre– en que la presencia de extranjeros es todavía más minoritaria.
Desde el sector inmobiliario tienen claro que el porcentaje de viviendas en manos foráneas, ahora situado en la media insular en el 13 por ciento, va a ir en aumento en los próximos años. La razón es evidente, según explica el CEO de Bonnin Sanso, José Pons. «En estos momentos los extranjeros están detrás de más del 20 por ciento de las operaciones de compraventa», por lo que poco a poco su presencia entre los propietarios insulares tiende a crecer.
Las nuevas cifras hechas públicas, y sobre todo las diferencias que muestran entre términos municipales, casan con las tendencias del mercado que se están registrando en los últimos años. «Ahora estamos mucho más conectados con el mundo, hay una apertura».
«Están en otra liga»
Pons defiende que la fuerte entrada en el mercado de compradores extranjeros que se ha registrado de un tiempo a esta parte no tiene tanta incidencia como a veces se da a entender en el problema de la falta de vivienda: «No compiten con el comprador de aquí, están en otra liga, buscan otro tipo de propiedad». Además, defiende, «no hay que perder de vista que la gran mayoría de las operaciones siguen siendo de españoles».
MenorquíIrresponsabilidad política . No hay voluntad politica para acabar con todas las corrupciones que existen para vender, implicados Ayuntamientos, arquitectos técnicos, registradores y notarias .