El Govern balear ha declarado la urgencia de la obra de conexión de la desaladora de Ciutadella para hacer descansar los pozos sobreexplotados del municipio y así colaborar en la restitución de los acuíferos afectados.
La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua anunció ayer que la actuación, presupuestada en 7 millones y medio de euros, se financiará con cargo al Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) y se ejecutará en dos anualidades en un plazo de ocho meses.
El proyecto contempla la construcción e instalación de una tubería de algo más de 7 kilómetros de trazado que prolongue la fase inicial, ya ejecutada, y conecte directamente la planta desalinizadora con el depósito municipal de Es Caragolí.
Este nuevo enlace permitirá llevar agua desalada al núcleo urbano, reforzando así el abastecimiento a la población y reduciendo la presión sobre unos acuíferos que, admite la Conselleria del Mar, «presentan sobreexplotación e intrusión marina desde hace años».
Planta infrautilizada
El hecho de llevar el agua desalada a las zonas de mayor demanda de consumo facilitará un mejor aprovechamiento de la planta, que aún dista mucho de emplearse al cien por cien.
El Plan de Gestión Sostenible del Agua de Ciutadella, revisado por Recursos Hídricos, fija que solo se extraiga de 30 pozos y que otros 24 sean clausurados de manera definitiva.
El Ayuntamiento deberá sustituir el 45 por ciento del agua que saca de los pozos por agua desalada o regenerada. Esto implica doblar la cantidad de agua desalada que actualmente compra el Consistorio a la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (Abaqua). Para ello es imprescindible conectar la planta con el depósito de Es Caragolí.
El Abaqua ha encargado la redacción de un proyecto por 30.000 euros para proveer a la desaladora de un dispensador y permitir que camiones cisterna puedan cargar y transportar agua desalada a otros municipios.
A veure com ho fan, perquè sinó ses canonades rebentaran.