Dieciséis entidades reclaman un reconocimiento a la figura del filólogo, escritor y poeta Joan Francesc López Casasnovas por su dilatada trayectoria y su relevante contribución a la lengua y la cultura menorquina y catalana. Estas peticiones se suman a 324 firmas que reivindican la declaración del recordado profesor como Hijo Ilustre de Ciutadella.
El Ayuntamiento de Ciutadella ha recibido dos peticiones formales para reconocer a Joan F. López como Hijo Ilustre las cuales cuentan con 324 adhesiones, reunidas a iniciativa del historiador Joan Pons Alzina. Además, el Consistorio ha recibido trece peticiones para la concesión de la medalla de oro de la ciudad, y otra más que no especifica un reconocimiento concreto.
Entre las entidades que han reivindicado un reconocimiento, más allá de dedicar el nombre de la Biblioteca Municipal de Ciutadella al expolítico en el Consell insular y el Parlament balear, figuran el Institut Menorquí d’Estudis, el Institut d’Estudis Catalans, el Cercle Artístic de Ciutadella, el Ateneu de Maó, el Col·lectiu Folklòric de Ciutadella, Joventuts Musicals, la Capella Davídica de la Catedral de Menorca, asociaciones como Acció Cultural de Menorca, vaDcultura o Soca de Mots, «Es Diari MENORCA» y también «El Iris» y «S’Ull de Sol».
Respuesta municipal
El equipo de gobierno de PSOE, PSM y Ciutadella Endavant respondió días atrás a las entidades y solicitantes de un reconocimiento a Joan F. López. En una misiva, el alcalde, Llorenç Ferrer, agradecía las muestras de apoyo y peticiones recibidas y adelantaba que, de entrada, el plenario municipal iba a dedicar la biblioteca al filólogo, desaparecido en julio de 2022. Eso era, sin renunciar a una distinción mayor. «El Ayuntamiento seguirá trabajando para dar continuidad al contenido de las peticiones que nos remitisteis».
Esta declaración de intenciones hace prever que el equipo de gobierno buscará consenso en Dalt la Sala para rendir tributo a López Casasnovas.
Sin polémicas
Desde la familia del escritor siempre han mantenido que Joan F. López era poco o nada amante de reivindicarse en ningún ámbito. Por eso, tras recabar el consenso político necesario y una vez el Consistorio le ha dedicado el nombre de la biblioteca, rehuyen cualquier polémica o debate político adicional. Así, tan solo desean mantener viva la figura de quien puede considerarse uno más de los homenots –como decía Josep Pla– que ha dado Menorca.
Esper que un dia tengui sa nominació de fill ilustre