La Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (Abaqua) ha encargado la redacción de un proyecto para instalar un dispensador de agua desalada en una parcela junto a la planta desalinizadora de Rafal Amagat, en Ciutadella. El objetivo es que camiones cisterna puedan desplazarse a Ponent y llevar agua desalada a otros municipios de Menorca.
A diferencia de Mallorca y Eivissa, nuestra isla es la única que aún no dispone de ningún dispensador operativo, lo que ha llevado al Abaqua a reservar 30.000 euros para costear la redacción del proyecto.
La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua remarca que no se trata solo de una boca para cargar el agua, sino que la instalación también debe contener sistemas de bombeo, un control automatizado y de trazabilidad del agua y un mecanismo que permita solo el acceso a determinados vehículos, a partir de su matrícula. Con esta información la Conselleria sabrá exactamente la cantidad de agua que se carga, quién lo hace y en qué condiciones se transporta.
El cambio en la gestión es relevante, ya que hasta ahora solo se había recurrido al transporte en camión de agua procedente de acuíferos. Incluso en un contexto de recursos muy justos y con problemas de calidad o acumulación de nitratos, como ha ocurrido este último año con Maó, éste había sido siempre el procedimiento.
Única isla sin este dispositivo
El futuro dispensador permitirá cumplir también en Menorca una de las medidas contenidas en el Plan Especial de Sequía, que obliga a sustituir parte del agua subterránea por desalada cuando existe un punto de carga cercano. En Menorca, este precepto no ha podido cumplirse simplemente por carecer de una infraestructura adecuada.
El conseller Juan Manuel Lafuente dice que esta opción facilitará el suministro puntual de agua desalada a municipios o núcleos concretos de la isla en momentos de mayor tensión sobre los recursos, «sin tener que sobrecargar los acuíferos y con capacidad para dar una respuesta rápida a necesidades temporales o situaciones de emergencia».
Esta será la solución temporal para repartir los excedentes en la producción de agua desalada en Ciutadella con el resto de poblaciones de la Isla, aunque solo en casos de necesidad. La solución definitiva vendrá con la construcción de la segunda desaladora que la misma Conselleria del Mar impulsa también en la zona del Llevant de Menorca.
Hi ha ballEn las hemerotecas podrá encontrar los meses y años durante los que esta desaladora solo sumninstraba a una pequeña parte de población e incluso se planteó el problema de hacer funcionar los filtradores osmóticos para no perder ls garantías del fabricante . Y tampoco se programó conexión al desagúe amplio correcto. Por tanto incialmente fue un proyecto incompleto.. Como la depuradora de Binidalí.