El Ayuntamiento de Ciutadella impulsa el cambio de sistema de reparcelación, para pasar del de cooperación al de compensación, para que sean los vecinos quienes lideren desarrollos urbanísticos. Ocurre, por ejemplo, en las unidades de actuación (UA) 28 y 32, en el margen izquierdo de la carretera de Cala en Bosc, en un contexto en el cual el Consistorio no ha desarrollado completamente, a lo largo de las últimas dos décadas, ningún sector residencial urbanizable previsto en el plan general.
El próximo 31 de diciembre concluirá el periodo de exposición pública para que se apruebe definitivamente el cambio de sistema de reparcelación, de cooperación a compensación, de la UA- 28 del planeamiento urbano de Ciutadella. En estos momentos, los vecinos, a través de su abogado, Jacinto León, han presentado ya los estatutos de la junta de compensación y están a la espera del visto bueno del Consistorio. «Está en una fase inicial, luego habrá que buscar arquitecto, constructor; todavía no hay un presupuesto estimado», señala.
Obras pendientes
El desarrollo urbanístico está pendiente en gran parte del margen izquierdo de la misma carretera. Desde la altura del supermercado Diskont hasta Es Pinaret están las UA 35, 32, 30, 28, 20, 21, 19 y 18, cada una en un punto de desarrollo diferente. Es una área donde hay numerosas viviendas y tres sectores (35, 9 y 21) están totalmente consolidados, según indica la ficha correspondiente del nuevo plan general en elaboración. Sin embargo, en todos ellos queda por ejecutar las obras para la dotación de servicios de alcantarillado, alumbrado público, soterramiento de cableado eléctrico y telecomunicaciones, y mejora del pavimento.
Cuatro unidades de actuación, las 32, 20, 21 y 18, todas con el sistema de reparcelación por cooperación (su desarrollo corresponde al Consistorio, que luego repercute la inversión mediante contribuciones especiales a los vecinos) tienen los proyectos aprobados definitivamente entre 2007 y 2010, e igualmente falta por acometer las obras para los servicios básicos.
Al igual que la UA-35 (enfrente del supermercado), la 30 (junto al centro de Sant Miquel) y la 28 (a la vera de ésta), pasan al sistema de compensación y son los vecinos los que deben crear juntas y decidir los términos del desarrollo.
Diversos arquitectos e ingenieros consultados coinciden en que el cambio del sistema de reparcelación puede surgir a petición de los vecinos, que desean acelerar la urbanización, o del propio Consistorio, para delegar esta tarea y, descargar así, la carga de trabajo en Urbanismo en un momento en que está en proceso la actualización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
«El Ayuntamiento pidió cambiar el sistema y solo deberá tener un representante en la junta de compensación», señala León, quien admite que los desarrollos urbanísticos «no siempre son fáciles» por los elevados costes económicos que, normalmente, deben afrontar los vecinos.
Esto también lo apunta el ingeniero Jordi Bosch, que recibió el encargo del Ayuntamiento de proyectar el crecimiento de la UA-32 (comprende ambos márgenes de la Ronda Sur en su cruce con la carretera de Cala en Bosc). «A veces, no todos los vecinos están de acuerdo», pues algunos ansían contar con los servicios, pero otros no pueden o no desean hacer una inversión importante. Impulsar estos proyectos requiere el apoyo de por lo menos el 60 por ciento de los propietarios.
Últimos desarrollos en el 2000
Sin tener en cuenta la UA 44, de la Plaça Quintana de Mar, concluida recientemente a iniciativa de promotores privados, hay que ir dos décadas atrás para encontrar los últimos sectores residenciales urbanizables programados que se desarrollaron en Ciutadella. Entre estos están el sector B-8, de los terrenos conocidos como la ‘joya de la corona’, que se culminó en la legislatura 2003-2007. También a principios de siglo se impulsaron los entornos de la Avinguda Josep Mascaró Pasarius y el inicio de la UA 44 finalizada ahora.
Esper que, quan sigui hora de passar comptes amb Moll, Sito, Bagur, Gener i companyia, recordem tots aquest desgavell i es retard per qualsevol tràmit urbanístic i no parlem ja des retard per obtenir qualsevol permís d'obres.