El sistema de recogida de basura puerta a puerta para Maó y Es Castell se acerca al ecuador del contrato, en vigor desde el 1 de julio de 2022 por un periodo de ocho años, y todavía no se ha completado su despliegue. La empresa adjudicataria cobra desde entonces el coste íntegro del servicio, unos 3,4 millones de euros anuales, aunque en la mitad del municipio de Maó, en los barrios más poblados, continúan con el viejo sistema de contenedores a la espera de que el Ayuntamiento se decida sobre la mejor manera de implementarlo. Por el momento no hay una fecha para que el contrato, valorado en más de 27 millones de euros, empiece a cumplirse por completo.
Desde el Ayuntamiento de Maó han dado mil vueltas al acuerdo firmado durante la anterior legislatura, en un intento frustrado de evitar el puerta a puerta más estricto para los grandes bloques de pisos, pero el las condiciones establecidas no dan mucha libertad de maniobra. Ese pequeño margen es el que se está analizando ahora a propuesta del Consistorio por el Consorcio de Residuos y Energía. El despliegue por barrios como Andrea Doria, Ses Vinyes o Avinguda Menorca está supeditado a que se dé el visto bueno a esos ajustes y que sean incluidos en una modificación del contrato. El tiempo va pasando y la demora tiene un precio ambiental y también económico.
Por lo pronto, como ya advirtió la Sindicatura de Comptes, la empresa está cobrando por un sistema que resulta hasta el doble de caro que el tradicional. En este punto, no obstante, hay que tener en cuenta que también ha sido un contratiempo para la adjudicataria, que está teniendo que combinar dos sistemas, el puerta a puerta y el de contenedores. Es en esa complejidad en la que está basando la justificación de los cobros ante el Consorcio de Residuos. Los cambios que se van a efectuar para cubrir carencias detectadas en el contrato también van a suponer un sobrecoste, aunque en ese punto el concejal de Medio Ambiente de Maó hace un matiz.
José Manuel García explica que el avance del puerta a puerta en el municipio ha permitido reducir la cantidad de residuos que acaban en el vertedero, abaratando la factura del tratamiento de lo que no llega separado al Área de Gestión de Residuos de Milà, lo que vendrá a compensar el incremento de los costes del contrato de recogida, haciendo que las arcas municipales no se resientan por las modificaciones en el acuerdo, que se tienen que aprobar en el año 2026. El calendario es todavía muy provisional. García trabaja con la intención de que la implantación del puerta a puerta, cuyo avance está detenido desde el pasado mes de marzo, se reactive antes de que termine el primer semestre del año que viene.
En conversación con este diario explica que para ese horizonte, ya superado el ecuador del contrato, la idea es que el sistema haya llegado a Andrea Doria y las partes pendientes de Molí des Pla y Fort de l’Eau. Dicho de otro modo, todavía habrá que esperar más para que desembarque en las zonas más conflictivas, Camí de Ses Vinyes y Avinguda Menorca, donde hay una gran densidad de población, concentrada en los mayores bloques de pisos de la ciudad de Llevant.
Desde el gobierno del PSOE recuerdan que el partido ya advirtió en su programa electoral que apoyaban el sistema puerta a puerta (un modelo impulsado por su exsocio de gobierno Ara Maó), pero con una implantación adecuada a las necesidades que se vayan detectado, «no a lo loco», enfatiza García, quien considera que vale la pena llevar a cabo un despliegue más lento, pero con más garantías.
Duc dos comentaris, i no m'han publicat cap dels dos. Per què? Per denunciar que en realitat tot això del reciclatge és una excusa per a què s'ompli les butxaques una empresa que comença per "Eco" i que gasta molt en publicitat als mitjans de comunicació a canvi que no se la critiqui i es fomenti aquest tipus de reciclatge (claríssimament molest i perjudicial per a la fisionomia dels municipis), enlloc del veritablement efectiu: l'SDDR.