El proyecto de obras e instalaciones del varadero del puerto de Maó elaborado por el adjudicatario de su explotación por un plazo de 19 años concluye un periodo de exposición pública, previo a que esta concesión se formalice entre Autoridad Portuaria de Balears y la empresa Med Sea Yacht Services, la mejor valorada en el concurso público. Ahora mismo se gestiona mediante una autorización temporal. Una de las infraestructuras que se contemplan en este documento, puesto que era requisito en el pliego de condiciones, es una marina seca que supera en magnitud la que se acaba de rechazar, con postura unánime de todos los partidos políticos, en la otra punta de la Isla, en la zona de Cala en Busquets y promovida por Ports de les Illes Balears a través del plan general de puertos.
La marina seca proyectada en la zona del Cós Nou se contempla con una capacidad para 159 embarcaciones de entre cinco y diez metros de eslora, cuando la infraestructura que estaba sobre la mesa en Ciutadella disponía de 120 plazas. En este último caso se ha cuestionado la idoneidad del emplazamiento, la rentabilidad de la inversión y el incremento de la presión náutica sobre el litoral que conllevaría. El pliego de condiciones del concurso para la explotación del varadero de Maó establecía la necesidad de contar con una marina seca con una capacidad mínima de cien plazas.
En el caso del puerto de Maó, el adjudicatario del varadero plantea una instalación de tres niveles en las inmediaciones de la zona de Es Jonquet, donde se concentran un importante número de amarres para pequeñas esloras de gestión directa por parte de Autoridad Portuaria de Balears. Se construiría con estanterías modulares, un diseño más sencillo y, en cierta manera, industrial que lo que se planteaba hacer en Cala en Busquets. El documento expuesto por el gestor del varadero realiza una previsión de 92 plazas para embarcaciones de siete metros de eslora, 46 de cinco metros y el resto se distribuyen entre las otras medidas. Es una estructura abierta y con placas solares en la cubierta, cuya superficie supera los 1.200 metros cuadrados.
Tres años
Como el resto de las inversiones previstas en el varadero, que superan en su conjunto los nueve millones de euros, la marina seca se ejecutaría en distintas fases que abarcan tres años de duración.En el primer año de la concesión se activarían cincuenta plazas de marina seca, mientras que el resto se acometerían en el tercer año del contrato.
La marina seca contará con maquinaria propia para mover las embarcaciones.Además, se prevé disponer de quince amarres en la lámina de agua (la cifra es aproximada) para facilitar las tareas de entrada y salida a la nueva infraestructura. El proyecto incluye además el acondicionamiento de la zona de espera para usuarios con bancos y jardineras.
La zona destinada a la marina seca quedará separada por un cerramiento del espacio dedicado a reparar embarcaciones.
garrot d'ullastreEs ciutadallencs sou un poc rarets, es lo que teniu.