La ausencia en Menorca de suficiente personal especializado para la tala de leña se ha convertido en el principal hándicap del sector, fundamentalmente para el segmento que se dedica a la distribución y comercialización del elemento cuando su destino es alimentar el fuego de chimeneas y barbacoas.
En la Isla hay «leña de sobra», coinciden desde diversas empresas del gremio, «bastante», enfatizan, como para abastecer la demanda existente o que en adelante pueda surgir. Pero la problemática es evidente; sin suficientes manos para poder llevar a cabo el proceso de corte, recogida y secado de la materia, no hay margen para que esta llegue en ‘tiempo y hora’ o en las cantidades que se piden al consumidor, de ahí que, y desde hace algunos años, una parte del suministro, de momento «no relevante», tenga que ser importada del exterior.
«El problema de personal, de falta de mano de obra, es generalizado en todo el sector, no lo sufre solo una empresa», detalla Jaume Fortuny, propietario de Binife Serveis, empresa alojada en Alaior que se dedica a la venta de leña, astilla y pellet. Recurrir a la importación de leña que proviene de diversos puntos de la Península se ha convertido en una secuencia habitual desde hace algún tiempo, si bien en cantidades que no representan un volumen ingente. De momento.
La ventaja de traer el producto de fuera es que «te llega a punto para vender, sabes cuál es tu ganancia, que, en cambio, cuando la produces tú, el beneficio no lo tienes tan claro, pues tampoco se aprovecha toda la leña que se recoge», añade Jaume Fortuny. Además, otros factores como el incremento del precio del gasoil y de la maquinaria, combinados con la citada falta de personal, acrecientan, si no la problemática de momento, sí su precio de venta. «Y tal y como está todo, tampoco puedes poner un precio de venta desorbitado».
«No quiero ser alarmista, pues aunque los bosques son privados y siempre habrá quien venda leña de mala calidad, sin los permisos en regla, entre todos y la administración se puede atajar el problema. De lo contrario, quizá habrá que establecer precios inasequibles, pues no habrá gente para recoger la leña, además de que más leña en el bosque, significa mayor riesgo de incendio, de plagas...», apostilla Jaume Fortuny.
Más lluvia
Marcelino Hernández, presidente de Asefome, la patronal de las firmas forestales de la Isla, también propietario –en segunda generación– de Leñas Marcelino y con amplia experiencia en el sector, comparte el parecer de que «la falta de personal» subyace como la gran amenaza en el ámbito insular, «igual que faltan albañiles, fontaneros, también nosotros tenemos dificultad para encontrar gente». A eso se le añade que «son trabajos de temporada» y que «este año ha llovido mucho», lo que impide «poder entrar en el bosque» para poder ejecutar las labores de tala y secado posterior.
«Es falso que en Menorca no haya leña, pero el stock que teníamos se ha vendido y ahora no hay tiempo de trozear, por eso también la traemos de fuera, en mi caso de Jaén, pero supone una parte muy pequeña de nuestras ventas», abunda el presidente de Asefome.
El hecho de que en estas fechas el frío arrecie en la Isla, «también motiva una mayor demanda», de ahí que haya urgido, un año más, la necesidad de importar.
En cualquier caso, más allá de la evidente problemática que genera no poder contar con mano de obra suficiente, Marcelino Hernández no se muestra tan pesimista y «no» cree «que a largo plazo» la Isla quede desprovista de suministro.
Un proceso arduo
«El bosque está sucio, leña hay», insisten desde el sector. Pero su producción reclama un proceso «complejo». «Es un trabajo intensivo, de mano de obra, y aunque las empresas se han mecanizado, la tipología de la Isla exige en ciertas labores un trabajo manual, no puedes entrar en el bosque y arrasar», indica Jaume Fortuny, de ahí la necesidad de contar con personal especializado, que ahora «escasea». Al margen de que un secado correcto para dejar la leña a un grado de humedad inferior al 15 por ciento, lo que exige «dos veranos» de margen, es otro capítulo obligado para tener una leña de calidad.
Vaya comentarios... todos funcionarios en la "hora del desayuno"