La crisis de acceso a la vivienda no da tregua y en 2025 se ha convertido en una auténtica emergencia habitacional. Durante el último año, los menorquines han visto cómo los precios, tanto de alquiler como de compraventa, continuaban subiendo hasta niveles prohibitivos, mientras la oferta escaseaba y la demanda aumentaba al rebufo del crecimiento poblacional.
Se trata de un problema de alcance general, consolidado ya como uno de los grandes desafíos en España, pero que en Menorca se agrava por la doble insularidad. La dificultad para acceder al mercado inmobiliario golpea con especial fuerza a los jóvenes, aunque afecta cada vez a capas más amplias de la población, que ven como un reto casi imposible conseguir una vivienda asequible.
Según el Portal Estadístico del Notariado, una nueva plataforma que ofrece información basada en las escrituras de compraventa registradas por los notarios, en 2025 los municipios de la Isla con las viviendas más caras fueron Es Migjorn, Sant Lluís y Es Mercadal, precisamente los tres que experimentan un mayor incremento de población durante el verano. Por ello, no resulta difícil intuir que los precios más elevados responden a la presión al alza de la demanda foránea, que obliga a los residentes a competir con el mayor poder adquisitivo de los compradores de fuera.
En Sant Lluís, por ejemplo, el precio medio por metro cuadrado alcanzó los 4.161 euros, una cifra incluso superior a la de Palma (3.876 euros), y el importe medio de las compraventas registradas se situó en 487.111 euros, una cantidad prohibitiva para la mayor parte de los bolsillos. El importe medio de las operaciones en Maó, según los notarios, fue de 331.925 euros, mientras que en Ciutadella se situó en 272.396 euros.
En cuanto a la construcción, en 2025 el sector rubricó un cambio de rumbo, con un repunte de proyectos visados para la edificación de viviendas plurifamiliares, un segmento que ha estado más de una década bajo mínimos, aunque las nuevas promociones están lejos de cubrir la demanda. Además, desde el sector se advierte que muchas de las promociones son de alto standing, por lo que seguirán quedando fuera del alcance de quienes buscan una primera residencia.
Sin embargo, y a pesar de los precios prohibitivos, la escasez de oferta en el mercado de alquiler ha impulsado la firma de hipotecas, especialmente en el mercado de segunda mano, así como la venta de viviendas de obra nueva.
Las dificultades para acceder a una vivienda no solo están truncando el proyecto de vida de muchos residentes, sino que también se han convertido en un obstáculo para numerosos sectores económicos, que no logran completar sus plantillas ante la escasez de alojamientos asequibles.
MIENTRAS la xusma de gobierno que tenemos permita los okupas, hanra problema de vivienda, amen de la inmigracion ilegal, pero si el tema fuese como dios manda en un pais serio, o sease que los okupas a la carcel, se resolveria muchos problemas de vivienda, pero claro esta en este "avanzado" pais , la cosas al reves, pues pasa lo que pasa,,, y si encima lo alquilar y te dejan el piso hecho un cristo, quien lo paga, el gobierno? logico que la gente no quiera alquilar,, y encima gente dando la razon a esta gentuza de gobierno