El pleno municipal de Maó acuerda este jueves suspender la concesión de licencias para la construcción de piscinas durante un año, como mínimo. Durante la presentación de esta decisión, el alcalde Héctor Pons ha concretado que, de la cuarentena de peticiones en curso actualmente, «31 se seguirán tramitando, ya que hace más de tres meses que están registradas -plazo legal máximo para que los ayuntamientos resuelvan la concesión de una licencia de obras-. En el resto de casos, la solicitud se suspende» hasta que se levante la moratoria. En 2025 se registraron en el Ayuntamiento 41 solicitudes de este tipo, frente a las dieciséis de 2020 y las ocho de diez años atrás.
El Ayuntamiento de Maó es el primero de Menorca en decretar una suspensión de la concesión de licencias para la construcción de nuevas piscinas. La decisión forma parte del acuerdo que permitió aprobar los presupuestos municipales de este año y se enmarca en el proceso, ya iniciado, de actualización del Plan de Gestión Sostenible del Agua, del Plan Especial de Sequía y de la creación del reglamento específico de gestión del servicio de agua, que incluye medidas para la mejora de la gestión de las piscinas.
Los encargados de presentar la iniciativa han sido el alcalde Pons y el portavoz del Ara Maó, Jordi Tutzó. Ambos han detallado que el objetivo no es prohibir la construcción de piscinas, sino garantizar que el futuro otorgamiento de licencias se haga bajo un nuevo marco normativo alineado con la gestión responsable del agua. Para ello, consideran necesario revisar y actualizar la normativa para adaptarla a las condiciones ambientales e hídricas actuales.
El alcalde ha añadido que la suspensión de la concesión de licencias (y el hecho que se presente a pleno por urgencia para que se publique rápidamente en el BOIB, entrando así en vigor) permitirá trabajar con rigor y seguridad jurídica, mientras se evita un crecimiento desordenado de este tipo de instalaciones, que tienen un elevado impacto directo sobre los recursos hídricos.
La nueva tarifa del agua
En cuanto a las líneas básicas de la revisión, los responsables municipales no han ofrecido detalles concretos, pero el alcalde ha dado alguna pincelada. Recuerda que están pendientes de aplicar nuevas tarifas sobre el agua que prevén una bonificación del primer tramo, para consumos normales, y un aumento para los grandes consumidores. «A pesar de ello, hay personas a las que el tema económico no les afecta en absoluto. Estos ciudadanos deberían tener un límite de consumo», reflexiona Pons.
Por su parte, el portavoz de Ara Maó, Jordi Tutzó, expone que las cifras sobre la situación actual de las reservas hídricas de Menorca y la evolución histórica de extracción «muestran una situación demasiado grave para obviarla». También enfatiza que los datos recogidos en la actualización del Plan de Gestión Sostenible del Agua de Maó señalan, «sin equívoco», que en el municipio se está extrayendo agua subterránea más allá de la capacidad máxima de extracción. «Según el Plan Hidrológico de Balears hemos superado el límite, de modo que no se pueden asegurar el presente y el futuro de nuestros acuíferos», denuncia.
Con estos argumentos, Tutzó ha lanzado un llamamiento a otros ayuntamientos y al Consell para que actúen de «forma coordinada y contundente» y tomen medidas en la misma línea, ya que los acuíferos «no entienden de fronteras municipales. Debemos poder reconducir la situación y garantizar el agua del futuro».
El Plan Hidrológico de Balears obliga a los municipios de la Comunidad a contar con una ordenanza vigente de ahorro de agua antes de 2027. En su artículo 41, dicho plan indica que la normativa tendrá que regular las diversas formas de ahorro potenciales en función de las características de cada población, establecer limitaciones y restricciones, así como un régimen de infracciones y sanciones.
Sant Lluís, en febrero
Sant Lluís (el municipio con más piscinas por habitante) parecía ser el municipio más adelantado de la Isla. El equipo de gobierno contaba con someter la normativa a aprobación inicial en septiembre u octubre. Pero, según la alcaldesa Loles Tronch, la tramitación se retrasó por cuestiones técnicas y jurídicas.
Ahora, espera poder iniciar la aprobación de la nueva ordenanza en el pleno de febrero. La alcaldesa también detalla que la futura norma se basará en la ordenanza marco de ahorro del agua que el Consell puso a disposición de los ayuntamientos.
Ante esta noticia del alcalde de Mahón de prohibir la construcción de piscinas a fin de evitar el consumo de agua supuestamente de procedente de los pozos del municipio. Medida que podría ser evitada con tan solo aprobando y regulando el empleo de agua de mar, existiendo en la actualidad en fase de estudio y ejecución la recogida y almacenamiento de más de 300.000 m3 procedente del polígono de Mahón. También sabiendo que la pluviometría anual es de 6.000 m3 por hectárea lo que equivale sobre las 14.000 hectáreas que tiene el municipio de Mahón la importante cantidad de 84 millones de m3. Con tan solo almacenar un 5/10%, problema resuelto. Ya que ¿Cómo es posible que teniendo un presupuesto de más de 50 millones de euros (8.350 millones de pesetas)? y suficientes técnicos no se les haya ocurrido una mejor solución antes de prohibir la construcción de piscinas. En donde ante lo expuesto y situación, los ciudadanos de Mahón y de toda Menorca nos podemos preguntar si no sería mejor la dimisión del alcalde y quien le apoya.