«Me enteré por «Es Diari» y estoy en shock. Es un despropósito que lo hayan hecho sin consultarnos antes». Así de claro y contundente valora el decano de los constructores de piscinas en la Isla, Arturo Sintes –propietario de Piscinas Menorca–, la suspensión de concesión de licencias para la construcción de piscinas (al menos durante un año) por parte del Ayuntamiento de Maó.
Sintes recuerda que cuando empezó el negocio, hace 50 años, «los ayuntamientos no pedían ni proyectos para conceder licencias, por eso hay mucha gente que tiene piscinas. En cambio, ahora parece que estos políticos no saben el sufrimiento que supone abrir la empresa cada mañana y aguantar todo el año».
El veterano empresario expone que hoy en día las piscinas «se llenan con cubas. Además, cuando están llenas, gastan muy poco y debo añadir que tenemos piscinas que hace 30 años que no se han vaciado por el buen mantenimiento que hacemos».
En la misma línea se pronuncia Lluís Gomila, encargado de obras de Piscinas Isla. «Tenemos el foco puesto sobre las piscinas cuando nosotros estamos perfectamente concienciados con el problema del agua y somos los primeros en ofrecer soluciones para que se desaproveche la mínima cantidad». Gomila califica la medida de «arbitraria y surrealista» y teme que cunda el ejemplo de Maó en otros municipios. «Sería terrible, nos tendríamos que reinventar, cuando nosotros no somos el problema. Consumen mucho más los jardines de césped o los barcos y nadie los señala». Pero Gomila pone el acento especialmente en las fugas de agua en la red de distribución. «En 2024 se perdieron 2,5 millones de toneladas y de esto nadie habla. Pasar el problema al contribuyente no tiene demasiado sentido», concluye.
Agravio comparativo
El presidente de la Asociación de Constructores de Balears, el menorquín Climent Olives, va más allá y subraya el «agravio comparativo» que, a su entender, supone la decisión de paralizar el otorgamiento de licencias para construir piscinas en aquellas solicitudes que se presentaron hace menos de tres meses (un total de nueve).
«Es cierto que tenemos un problema con el agua, pero se podrían haber consensuado otras posibilidades antes de tomar esta medida tan drástica», añadió Olives para concluir.
También de forma contundente se expresa el presidente de la demarcación de Menorca del Colegio de Arquitectos, Llorenç Seguí. Para Seguí, la suspensión de dichas licencias responde a «un tema de propaganda política, para poder decir que son más ecologistas unos que otros. El hecho real es que las piscinas casi no consumen agua. Consume mucho más un jardín de césped, o según qué regadíos, que las piscinas». El representante de los arquitectos considera evidente que el acuífero está sobreexplotado, pero pone el foco en las fugas y el déficit de infraestructuras. «Resulta escandaloso que el agua que se depura se tire al mar porque falta un tercer ciclo para que se pueda reutilizar», para concluir insistiendo en que la decisión del PSOE y Ara Maó es una «medida de cara a la galería».
Y de las calles a oscuras, calzada destrozada, mantenimiento cero en la ciudad, el progre socialismo no tiene nada que decir? El Psoe y sus palmeros ha arruinado Mahón, igual que arruina todo lo que toca. Pero nads, seguid votando a estos inútiles, todo sea porque no gobierne la derecha. Pronto nos van a llamar La Nueva Habana