Vueling ha salido al paso de las críticas por el recorte ordenado por la compañía aérea durante los meses de invierno en la ruta entre Menorca y Barcelona. El aviso para navegantes –en este caso pasajeros– es claro: el hecho de que ninguna otra aerolínea apueste por operar esta ruta todo el año demuestra que no es rentable, los niveles de ocupación de algunas frecuencias está por debajo de lo deseable y la decisión de mantener el servicio en los meses más fríos responde a un planteamiento más social que económico. Aprobar una declaración de Obligación de Servicio Público (OSP) en la conexión más usada por los menorquines pondría en serio peligro la apuesta de la empresa.
Son reflexiones que ofrece en conversación con este diario la directora de Asuntos Corporativos, Marca y Sostenibilidad de Vueling, Sandra Hors, quien defiende que la reducción de vuelos este invierno «no es drástica», sino muy específica debido a la falta de demanda. «Al final nosotros nos regimos por la demanda que hay en los vuelos», pero aun así «somos los únicos que nos quedamos. Si la ruta fuera muy rentable en invierno, no seríamos el único operador. Nosotros lo hacemos por una contribución social. Si no estuviera Vueling la conectividad de Menorca sería mucho más complicada y por eso apostamos».
Son reacciones a las críticas por haber reducido entre un 7 y un 36 por ciento la oferta de vuelos entre diciembre y febrero. Consideran que no se rata de un recorte significativo. «No hay ninguna señal de alarma, programamos a lo largo del invierno una media de entre cuatro y seis frecuencias al día, ofrecemos más de 280.000 asientos en la temporada de invierno, más o menos lo mismo que el año pasado, es una conectividad ejemplar».
Aquí hay que hacer un matiz. La representante de la compañía se refiere a la temporada aeronáutica de invierno, que arranca a finales de octubre y finaliza a finales de marzo, no al invierno meteorológico, los meses de diciembre, enero y febrero, donde los datos del Ministerio de Transportes revelan un descenso continuado de la programación de la compañía. El argumento para justificarlo se reitera. «Hay vuelos que en cualquier otro sitio no se operan viendo los factores de ocupación. Es porque tenemos muy en cuenta esto en las islas, que hay una necesidad y tenemos un papel si queremos ser la aerolínea de referencia, es una apuesta por los residentes».
En cuanto a la propuesta frustrada de OSP impulsada por el Ministerio de Transportes, que buscaba mantener la ruta abierta a todas las compañías pero estableciendo un precio máximo, Hors es rotunda: «Pondría en riesgo esta conectividad, si quitas la libertad tarifaria, algo que va contra la normativa europea, lo que haces es arriesgarte a que la compañía diga pues prefiero irme a otra parte. No hay nadie que pueda asegurar, excepto la compañía aérea, que se va a seguir operando una ruta, si hay una OSP».
Las claves
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Una conectividad que ven como un ejemplo envidiable
Vueling considera que la oferta de vuelos que hay en la ruta entre Menorca y Barcelona en temporada baja es «un ejemplo» envidiable para otras islas de un tamaño similar. Aseguran que la reducción en los meses de puro invierno «no es motivo de alarma, sino todo lo contrario».
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El Consell le pide explicaciones y ellos no se meten
Desde el Consell insular aseguran que hace semanas que pidieron explicaciones a Vueling sobre la eliminación de frecuencias a Barcelona, aunque se reunieron con ellos en Fitur. La empresa, que no sabe si mantendrá la pernocta en invierno, prefiere no entrar en polémicas.
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Limitar el precio, riesgo de ‘fuga’ de la compañía
Vueling lo tiene claro. La declaración de Obligación de Servicio Público (OSP) para limitar los precios en la ruta con Barcelona no se justifica ni por nivel de oferta ni por la normativa europea. Además quitar la libertad tarifara hace peligrar la apuesta de la compañía por la ruta.
Los aviones casi siempre van llenos o casi.