El PSOE cree que en la ruta Menorca-Barcelona se está produciendo una «falla de mercado» y que es pertinente insistir en la posibilidad de aprobar una declaración de Obligación de Servicio Público. Volverá la carga con esa idea que ya fue prometida por Marc Pons cuando era conseller de Movilidad del Govern y luego por el Gobierno. Asegura que cuenta con el apoyo del Ministerio en la difícil labor de conseguir que la Unión Europea reconsidere su negativa inicial.
El recorte en la conectividad invernal se produce en un momento significativo, el primer invierno en que la compañía se ha liberado de la amenaza de la intervención pública a través de una Obligación de Servicio Público (OSP). La negativa de la Unión Europea, siempre tan celosa del libre mercado y permeable a la presión de los lobbies del sector, se fundamenta en que la normativa solo justifica la medida cuando hay un mal funcionamiento del mercado. La decisión estratégica de Vueling reabre el debate sobre si la oferta invernal de vuelos entre Barcelona y un territorio insular como Menorca merece el calificativo de buena.
Ante las críticas lanzadas ayer por el PSOE a la gestión del Consell insular en defensa de la conectividad invernal de los menorquines, el PP-Menorca decidió contraatacar precisamente aludiendo a la OSP que promovió sin éxito el Govern de Francina Armengol y el Gobierno de Sánchez. «Prometieron una OSP Menorca–Barcelona, pero la realidad es que no se ha cumplido absolutamente nada», lamentó el secretario general de los populares, Cristóbal Marqués.
El PP salió ayer en defensa del Consell ante los ataques del PSOE por su gestión de la conectividad invernal. Lo hizo desviando el foco al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusa de dejar sola a la institución menorquina y de haber fracasado en su tentativa de intervención pública en la ruta.
A ver, PP Mercadal, ¿por qué no exiges a tu jefe, Pedro Sánchez, que ponga los vuelos que faltan a la OSP Menorca- Madrid? La cuestión es marear la perdiz y no hacer nada.