Un total de 105 viviendas -70 en Sant Esteve y 35 en El Fonduco- son las que se han visto afectadas por el desalojo decretado por el Ayuntamiento de Es Castell ante el peligro de que se produzcan nuevos derrumbes en el acantilado. La decisión se adoptó este viernes a raíz del accidente mortal del pasado 27 de enero y los informes técnicos que advierten de que el riesgo persiste.
El alcalde ha justificado este sábado que la medida también se aplicase en El Fonduco pese a no contar con ningún informe de los técnicos de RiscBal que lo determine como sí sucede con la Cala Sant Esteve, porque se recibieron recientemente dos comunicaciones de dos ciudadanos que habían advertido el riesgo, lo que corroboraron los técnicos municipales, considerando además los desprendimientos que ya se han producido en la zona.
No todos los desalojos se han cumplido a día de hoy puesto que la orden no marca plazos pero sí se ha notificado a los residentes que se hagan con la máxima celeridad posible. Durante la mañana de este sábado todavía había personas en sus casas en ambos enclaves marítimos de Es Castell. Cuando se les entregó la orden de desalojo no tenían alternativa habitacional inmediata a la que poder acogerse.
Alojamiento alternativo
En Sant Esteve un total de 9 personas han comunicado al Ayuntamiento que les facilite una vivienda al carecer de solución propia, mientras que en El Fonduco son 26 los que están en la misma situación. El Consistorio, de acuerdo con el Consell, gestiona la búsqueda de alojamientos en los que puedan instalarse adaptados a sus circunstancias como la posesión de mascotas ocho de ellas.
El alcalde de Es Castell ha hecho una llamada a la ciudadanía para que deje de lado la curiosidad y evite acudir tanto a la Cala Sant Esteve como a El Fonduco, cuyos accesos están convenientemente cerrados con barreras.
Vamos a ver. En estas dos localizaciones (Fonduco y Sant Esteva) habrá posiblemente ciertas edificaciones que, por su particular ubicación junto a las rocas del acantilado, puedan ser susceptibles de correr algún hipotético riesgo. Bien. Estamos de acuerdo. Pero de ahí a sacar un Decreto dictatorial de EVACUACIÓN OBLIGATORIA GENERAL, sin mirar caso por caso si realmente existe tal riesgo, hay un abismo. Un abismo de prepotencia e ineptitud política injustificables, donde se está jugando nada menos que con la propiedad privada de los propietarios y también con el derecho fundamental de esas familias a residir en su domicilio porque no existe por el momento ninguna catástrofe ni causa justificada para ello, como podría ser el caso de un incendio, graves inundaciones, etc. Y ni aún así estaría justificado. Por ejemplo, todos recordamos las recientes inundaciones en la zona del torrente que pasa por Mercadal, donde se inundaron bastantes viviendas y al alcalde entonces no se le ocurrió obligarles a nadie a desalojar su casa. Si fuese yo un residente en esas zonas de Es Castell y considerando que mi vivienda no presenta ningún riesgo, no me saca de mi casa ni la Guardia Civil. Esto es INCONSTITUCIONAL de cabo a rabo, sr. Camps. Se juega usted una posible demanda por prevaricación y daños y perjuicios. Cuidadito...