El Govern balear ha sacado a licitación la redacción del proyecto de la nueva desaladora en el levante de Menorca, una infraestructura destinada a reforzar el suministro de agua potable en los municipios más afectados por la presencia de nitratos en los acuíferos.
La actuación forma parte de un paquete que incluye otras dos plantas en Mallorca y Eivissa, pero en el caso menorquín, recuerdan desde el Govern, la iniciativa responde a las demandas planteadas por los ayuntamientos de Maó, Es Castell y Sant Lluís.
El plazo para llevar a cabo el estudio preliminar, la redacción y la tramitación del proyecto es de 18 meses.
El contrato, que contempla el estudio de alternativas, la redacción del proyecto constructivo y toda la tramitación administrativa y ambiental sale a concurso por un importe de 1,1 millones de euros. La actuación forma parte de un lote conjunto para las tres islas por un importe total de 3,5 millones de euros (con impuestos).
La iniciativa se tramita a través de la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental (Abaqua), dependiente de la Conselleria de la Mar y del Ciclo del Agua.
15.000 metros cúbicos de capacidad
En el caso de Menorca, la futura planta tendrá inicialmente una capacidad estimada de 15.000 metros cúbicos diarios, aunque esta cifra deberá concretarse durante la redacción definitiva del proyecto. El objetivo es disponer de un recurso alternativo y estable que permita garantizar el abastecimiento humano y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre unas masas de agua subterránea que presentan problemas de sobreexplotación y ხარისხo, especialmente por la elevada concentración de nitratos.
Desde el Govern subrayan que la nueva desaladora no solo contribuirá a asegurar el consumo doméstico en los municipios del levante, sino que también permitirá avanzar en la recuperación de los acuíferos y mejorar la disponibilidad de recursos hídricos en un contexto marcado por episodios recurrentes de sequía.
El contrato ahora licitado se desarrollará por fases e incluirá el análisis de la mejor ubicación, el diseño técnico de la instalación y la evaluación ambiental, con el objetivo de aplicar tecnologías de desalación avanzadas que minimicen el impacto y optimicen el consumo energético.
La nueva planta está llamada a convertirse en una pieza clave para estabilizar el sistema de abastecimiento en la zona oriental de la Isla, remarcan desde el Govern.
Sobre todo que en el proyecto no se olviden que hay que conectar la salida del agua a algún sitio. No nos pase como en Ciutadella.😒😒