Donde dije digo, digo Diego. No ha pasado ni un mes desde que el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, asegurase que esta temporada empezarían a aplicarse las primeras medidas para restringir la entrada de vehículos a Menorca y el conseller de Movilidad, Juan Manuel Delgado, responsable directo de la tramitación de la medida, ya ha salido al paso para contradecirle. «En 2026 no se podrán aplicar las limitaciones de acceso de vehículos», asegura. Más claro, el agua. La medida –si es que se cumple el nuevo calendario– queda para la temporada 2027. Habrán pasado casi cuatro años de mandato popular y muy probablemente las elecciones.
No es la primera vez que el conseller no electo del equipo de gobierno del Consell sale si no a desmentir directamente, como en esta ocasión, sí a matizar mucho los anuncios de Vilafranca a propósito de la restricción a la circulación de coches en la época de mayor presión turística. El presidente ya había difundido a bombo y platillo a principios de julio que la limitación de vehículos iba a ser una realidad en 2026 y, días después, Delgado había aguado ese calendario, disculpándose en la sobrecarga de trabajo que sufría su departamento y en las dificultades de la tramitación que iban a encontrar para poner en duda que pudieran seguir el ritmo de las expectativas que Vilafranca había hecho públicas.
Sobrecarga y falta de efectivos
Esos son precisamente, el de la sobrecarga de trabajo y la escasez de efectivos, los argumentos que volvió a esgrimir Delgado para finiquitar los anuncios del presidente en el último pleno insular, en el que por primera vez –falta ver si estas vez se cumple– fue meridianamente claro sobre el cronograma que maneja el Consell para la puesta en marcha de la medida. Una vez ha quedado claro que no va a poder aprobar el reglamento que consolide definitivamente la limitación de vehículos, el equipo de gobierno trabaja para elevar al pleno las medidas provisionales a las que, mediante una regulación transitoria, faculta al Consell la Ley Menorca Reserva de Biosfera «en el mes de octubre», pasado el periodo en el que se pretenden aplicar las restricciones. El objetivo, «que en 2027 el sistema tenga todas las garantías».
«Tenemos también en marcha la renovación de los contratos de bus y la tramitación de la nueva concesión de la ITV (Inspección Técnica de Vehículos), en la que estamos concentrados con todos los medios de los que disponemos», aseguró Delgado, que se excusó una vez más en que «con el personal que se tiene, no se puede», durante su respuesta a la interpelación presentada por el Grupo Socialista.
Además incidió en una idea, que el calendario –la falta de tiempo para cumplirlo– está también condicionado por «la necesidad de contar con datos reales y estimaciones objetivas», lo que se logrará con los sistemas de control (cámaras en sendos puertos) que se van a implementar en este 2026, dejando claro que el estudio de carga encargado, que fijaba en 120.000 el techo de vehículos, tiene evidentes carencias en la radiografía sobre la flota actual de las empresas de rent a car. «La aplicación de la limitación podría generar situaciones de inseguridad jurídica».
La sombra de los contenciosos y la presión de importantes sectores como las navieras planea sobre los despachos de la Reserva de Biosfera, donde tratan de cabalgar las contradicciones del partido del gobierno. Recordar que en febrero de 2024 el propio Delgado afirmaba que la restricción de vehículos, posible desde la aprobación de la Ley de Reserva de Biosfera en 2023 mediante acuerdo de pleno, «no es una prioridad».
Cronología
El tiempo se le ha echado encima al equipo de gobierno del PP en el Consell en su sobrevenida intención de aprobar la restricción a la entrada de vehículos en 2026, una medida a la que el PP se oponía no hace tanto, en 2023, y sobre la que no ha empezado a trabajar hasta hace poco. Ese año, cuando se aprobaba la Ley Menorca Reserva de Biosfera en las postrimerías del mandato de la izquierda, el Grupo Popular la calificaba de un paso claro hacia la «involución» en la sostenibilidad económica de la Isla. En febrero de 2024, ya pasados seis meses al frente del Consell insular, aseguraba que «no era una prioridad».
HolaPrecisamente por ser reserva de la biosfera debería ser mucho más fácil argumentar jurídicamente una norma proteccionista aquí que en Ibiza.