El Consell insular aprobará a mediados de año una ampliación de su presupuesto con el objetivo de poder financiar este mismo 2026 su plan de adquisición de viviendas ya construidas. A la espera de conocer el resultado de la liquidación del pasado ejercicio contable, todavía no se ha determinado la cantidad que se va a destinar a este fin. No obstante, el presidente Adolfo Vilafranca ya avanzó ayer que el equipo de gobierno echará mano del remanente de tesorería, las cantidades no ejecutadas años pasados, y de los ingresos que está percibiendo por la venta de plazas turísticas, sistema con el que lleva recaudados ya casi un millón de euros.
En el marco de la reunión de la Mesa por el Derecho a la Vivienda, que se celebró ayer en la sede del Consell, Vilafranca dio a conocer algunos detalles del proceso público para la adquisición de viviendas que se está gestando y que, cabe subrayar, irá en paralelo a la política de compra de solares para cederlos a la construcción de viviendas de protección oficial. «No podemos ponernos a comprar viviendas directamente, la Ley de Contratos nos obliga a pasar por un concurso», aclaró el presidente del Consell, quien aseguró que se está trabajando en la elaboración de las bases que regirán este proceso.
Al estilo –salvando las distancias– del proceso abierto por la entidad estatal de vivienda, Casa 47, el Consell lanzará una convocatoria pública oficial estableciendo un presupuesto máximo, los requisitos de las propiedades y plazos de presentación de ofertas. Los propietarios interesados, ya sean particulares o empresas, se podrán presentarán a un procedimiento público que se espera poner en marcha en este mismo ejercicio. Las casas adquiridas pasarán a ser propiedad del Consell y entrarán a formar parte del parque de inmuebles del programa Lloguer Estable para destinarlas al alquiler a un precio «asequible» que permita paliar los graves problemas de acceso a la vivienda.
Como es lógico todavía quedan muchas incógnitas por resolver, pero algunas ya están prácticamente despejadas. «La idea es que no sean inmuebles sueltos y diseminados, sino que sean bloques de pisos enteros. Este asunto no está cerrado, pero estamos un 99 por ciento seguros de que será así», aseguró el presidente, quien destacó que se trata de un modelo que facilita la gestión de las comunidades por parte de la administración. También implica –cabe ponerlo de relieve– reducir el abanico de la oferta disponible y hace prácticamente imposible que el común de los propietarios, que no son grandes tenedores, puedan optar a ese concurso de compra pública.
El Consell aprovechó el encuentro de la Mesa por el Derecho a la Vivienda para exponer los frentes en los que está trabajando para tratar de mitigar la crisis desatada. En ese sentido, se concretó que este año la administración insular aportará 800.000 euros –otros 200.000 en 2027– para que el Ayuntamiento de Maó adquiera la parcela de Catisa y la ceda al Instituo Balear de la Vivienda (Ibestat) para que se construya una promoción de cerca de un centenar de pisos sociales.
Desde el gobierno insular son conscientes de que la construcción de nueva vivienda pública implica un proceso lento que no permite incidir con celeridad en el problema de escasez de oferta. Es por ello que apostará por la compra de casas ya construidas que luego pueda asignar con precios de alquiler asequibles mediante el programa Lloguer Estable, al que también se podrán adherir los propietarios que acepten las condiciones marcadas.
Jose Luís LopezPor esta regla de 3, si hace 15 años el PP hubiera hecho… etc, etc, etc. Ya va siendo hora que unos y otros se pongan de acuerdo con el problema de la vivienda, sino en breve, a vivir en caravanas o debajo un puente. Lo que digo es que los precios que tenemos hoy no los habíamos tenido nunca, ni con la burbuja del 2005-2007 (y toda la culpa no puede ser del PSOE, porque el PP lleva casi tres años gobernando y están subiendo más que nunca), mi crítica es que hay maneras más rápidas de conseguir vivienda que la que proponen ahora con licitaciones de por medio y demás, pero como muchas ideas vienen de la oposición, las desechan, y los menorquines seguimos sin casa. Ahora con este titular, ¿que consiguen comprar 5, 6 o 10 viviendas? Entonces enhorabuena, bienvenidas y a por más. Pero déjame que sea escéptico…