Llega la hora de la verdad para el puerta a puerta. El Ayuntamiento de Maó y el Consorcio de Residuos y Energía reanudan, tras un año paralizado, el programa de despliegue del polémico sistema de recogida de basura. Lo hacen afrontando el gran reto de implementar el modelo de cubos multifracción –para el que no se ha encontrado alternativa legal– en zonas de grandes bloques de pisos como Andrea Doria, Borja Moll y la parte más poblada de la Avinguda Fort de l’Eau. La desaparición de los contenedores de la vía pública está marcada para el próximo 18 de mayo, a las puertas del verano, la época del año en que se dispara la generación de residuos.
La campaña para avisar a vecinos y comercios de los barrios ya ha comenzado con buzoneo, carteles y visitas a los establecimientos. A partir del 27 de abril arrancan las reuniones informativas. En las próximas semanas se empezarán a hacer visibles los cambios urbanos para instalar colgadores y módulos en los que se ubicarán los cubos en las zonas más problemáticas por la alta concentración de vecinos, que ya han empezado a recibir –en algunos casos con manifiesto recelo– el aviso de una decisión que no tiene marcha atrás.
La puesta en marcha del sistema de recogida puerta a puerta en estas zonas pendientes tendrá lugar 20 meses más tarde de lo inicialmente anunciado y cuando el contrato de la recogida de basura de Maó y Es Castell –suscrito desde julio de 2022 por 27 millones de euros y ocho años de vigencia– llega a su ecuador. El primer calendario, ya con retraso respecto a lo establecido en el contrato con FCC, marcaba la primera quincena de noviembre de 2024 como el momento de la implantación completa. Sin embargo, las dudas sobre la conveniencia del sistema de cubos multifracción en barrios de gran densidad de población han retrasado su instauración, en una búsqueda infructuosa de alternativas que se han demostrado legalmente inviables. El puerta a puerta llegará a estas zonas en las mismas condiciones que en el resto.
Esta nueva fase de implantación, la penúltima a la espera de las zonas de Avinguda Menorca y Ses Vinyes, permitirá que Maó alcance una cobertura del nuevo sistema de recogida del 75 por ciento, justo en el momento en que se cumplen dos años desde que ya está plenamente operativo en todo el término municipal de Es Castell. Desde el Consorcio de Residuos y Energía destacaron ayer que el objetivo es que en las zonas con puerta a puerta se alcance un porcentaje de separación del 80 por ciento y reconocieron que la ciudad todavía no alcanza el 50 por ciento de recogida separada, con lo que no ha logrado cumplir con lo que marcan las directivas de la Unión Europea.
El conseller de Medio Ambiente, Reserva de Biosfera y Cooperación y presidente del Consorcio, Simón Gornés, defendía ayer que «los resultados conseguidos hasta ahora demuestran que el sistema funciona y que la implicación ciudadana es clave para continuar mejorando». También consideraba que «cada nueva fase de implantación es un paso adelante hacia un modelo más eficiente y sostenible». Por su parte, el concejal del área de Medio Ambiente de Maó, José Manuel García, agradeció de antemano «el compromiso de la ciudadanía» en la acogida este modelo que no dudó en calificar como «el futuro de la gestión de residuos».
ViriatoO sigui que aconselles a uns que van votar a favor d'aquet sistema de recollida que ara facin lo contrari. Lo que es sa Ètica i sa Moral no combreguen amb tú. Dediquet a sa política