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La víctima de intento de asesinato en Ciutadella dice que el acusado se burló del alejamiento y pide protección

El juicio se celebra este lunes en la Audiencia Provincial de Balears, en Palma. La Fiscalía ha elevado la pena solicitada a 18 años y siete meses de cárcel | Alejandro Sepúlveda

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La mujer víctima de un intento de asesinato en Ciutadella en enero de 2019 ha explicado este lunes en juicio que su expareja, antes de intentar matarla, alardeó ante ella de que la orden de alejamiento que le había impuesto un Juzgado no servía para protegerla. «Me dijo: ¿Has visto lo fácil que es venir a por ti? Ya puedes poner orden de alejamiento», ha contado la mujer.

El juicio se celebra este lunes en la Audiencia Provincial de Balears, en Palma. La Fiscalía pedía una condena de 16 años de prisión para el hombre, que ha reconocido que acorraló y agredió a la mujer pero ha negado que la apuñalase, pero ha elevado la pena solicitada a 18 años y siete meses de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa contra la que era su expareja, otro de quebrantamiento de condena -porque la abordó ignorando la orden de alejamiento que pesaba sobre él- e introduce uno de amenazas.

Víctima y acusado se habían separado tras unas dos décadas de matrimonio. Según ha explicado la mujer, después de separarse él la acosaba con mensajes, «un día cosas bonitas y al día siguiente 'te odio y vendré a por ti'». «Hasta que un día le dije que me dejara en paz, que sólo quería vivir tranquila», ha indicado.

Cuando ella empezó una relación con otra pareja él no lo aceptó. «Ya me amenazaba antes si estaba con otro, me decía: 'el día que te vea con otra persona vendré y te mataré'», ha declarado la mujer.

Sobre el hombre pesaba una orden de alejamiento por haber sido condenado, apenas un mes antes del ataque, por amenazar a su exmujer y a la nueva pareja de ésta con matarlos, con las palabras: «Os mataré a los dos y luego me suicidaré». «A mi pareja le dijo: vendré a por ti, te rajaré de arriba a abajo», ha contado.

La mujer ha explicado que el día del ataque se iba a trabajar, cuando aún no había amanecido, y pasaba por un camino sin iluminación saliendo de su casa. Al llegar a un cruce vio un coche atravesado, bloqueando la vía, y se tuvo que parar.

«Pensé que a alguien se le había averiado el coche, pero no veía a nadie. De repente vi una persona que salía desde detrás de un muro, y oí la voz de mi expareja. Me decía: 'Soy yo, quiero hablar contigo'. Llevaba un pasamontañas. Me quedé paralizada, pensé: ¿cómo puede ser, si tiene una orden de alejamiento?», ha narrado la víctima.

La mujer ha explicado que su exmarido le pidió salir del coche. «No tengo nada que hablar contigo», contestó ella. «Me puso el cuchillo en el cuello y lentamente se agachó; yo no sabía qué iba a hacer, y me quitó el cinturón. Me dijo: '¿Has visto lo fácil que es venir a por ti? Ya puedes poner orden de alejamiento, mira lo fácil que ha sido», ha continuado.

La mujer ha contado que el hombre la sacó del coche tirándole del pelo y que comenzó a golpearle la cabeza contra un muro de piedra. «Yo notaba que me daba y sentí que iba a morir. En ese momento me vinieron mis hijos a la cabeza, y pensé: 'Hoy no me vas a matar, tú no decides el día que tengo que morir, tengo dos hijos', y empecé a gritar auxilio. Él me empezó a estrangular, me dijo 'no grites, nadie te va a oír'», ha detallado entre sollozos.

La mujer ha indicado que «no podía respirar» y que notó que el agresor le acuchillaba en la pierna. A continuación notó el cuchillo en las costillas, debajo del pecho, y logró detenerlo y forcejear con el agresor. «Saqué fuerzas de no sé donde», ha dicho la mujer, que sufrió cortes en las manos intentando parar el cuchillo.

La víctima ha enfatizado que le pareció que esta pelea «no acababa nunca, que hacía horas que estaba ahí, aguantando el cuchillo arriba para que no me lo clavara», cuando escuchó una voz que le decía: «Suelta el cuchillo, no es él, lo tengo yo». Era un vecino que pasaba por el lugar, que consiguió arrebatarle el cuchillo al agresor y después llamó a la Policía.

«Cuando salga de la cárcel vendrá y me matará»

Sin embargo, la mujer ha contado que antes de irse el acusado le cogió del pelo una vez más y le dijo: «Sé que voy a ir a la cárcel, pero cuando salga vendré a por ti y te mataré, te pegaré un tiro». El vecino que la auxilió le indicó que se metiera en el coche y cerrase. El agresor huyó y luego el testigo llevó a la mujer al hospital.

La mujer ha suplicado protección recalcando que no había pasado apenas tiempo desde que se dictó la orden de alejamiento hasta que su exmarido fue a por ella.

«Señoría, es lo único que le pido. Lo que dice lo cumple, él ya dijo que me mataría si me veía con otra persona, y vino a por mí teniendo una orden de alejamiento. Cuando salga de la cárcel vendrá y me matará. Lo que más temo es que vaya a por mis hijos. Porque él no acepta un no por respuesta», ha clamado llorando.

Algunos testigos vieron al acusado antes del ataque, al pasar por el camino que el hombre había bloqueado con su coche, cuando estaba esperando a la víctima. El hombre les manifestó que estaba reparando un muro.

«Me sabe mal por ti y por tu hermano, voy a ir a matar a tu madre»

Entre los testigos ha comparecido la hija que víctima y agresor tenían en común. La joven ha explicado que su padre «no llevaba nada bien» la separación y que le llamaba continuamente para decirle que estaba «muy depresivo». «Yo siempre estaba en medio», ha lamentado.
Según la joven, había «días en los que estaba muy agresivo». «Me llamaba y me decía: 'Me sabe mal por ti y por tu hermano, voy a ir a matar a tu madre y luego me voy a suicidar». Ella intentaba calmarlo y después él «se arrepentía». «Luego me enteré de que había ido a por ella, y ya me lo veía venir», ha dicho la hija.

Difícil recuperación psicológica

Por otro lado, ha declarado en el juicio el psicólogo del Consell de Menorca que ha estado tratando a la víctima por trastorno de estrés postraumático. El facultativo ha explicado cómo la mujer está aterrorizada por la idea de que el hombre pueda salir en libertad.

«Su estado ha ido empeorando a medida que salían informaciones, verídicas o no, de que su expareja pudiera salir en libertad», ha indicado el psicólogo, indicando que esto ha provocado «periodos de bajón muy intensos» que han supuesto prácticamente «perder» todo lo avanzado.

El psicólogo ha señalado que el miedo a «encontrárselo por la calle» está «controlando todos los pensamientos» de la víctima y esto ha hecho que «haya perdido gran parte de la normalidad de su vida cotidiana». «No creo que se recupere a medio plazo», anticipa el experto.

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