Una mujer de nacionalidad española será juzgada este mes en las dependencias del Juzgado Penal de Maó, bajo la acusación de hurto continuado, por haberse apropiado de diversas joyas de alto valor en tres de las casas en las que trabajaba ocasionalmente. La mujer prestaba servicio como empleada de limpieza en varias viviendas localizadas en Sant Lluís, Es Castell y Alaior, entre los meses de enero y abril del pasado año, según consta en el escrito de acusación del Ministerio Fiscal.
La trabajadora, que a su vez acudía a estas casas enviada por una empresa de servicios de limpieza de Maó que la tenía contratada, aprovechó las labores que realizaba en ellas para apoderarse de hasta nueve alhajas, la mayoría de ellas, de oro, con un valor conjunto de 6.360 euros. Por este motivo la acusación incorpora el agravante de abuso de confianza.
Un collar de oro, anillos y pulseras
El primer hurto por el que será juzgada fue un collar de oro que sustrajo en una vivienda del Camí de Biniarroca, en el término municipal de Sant Lluís. El collar estaba valorado en 3.500 euros.
En otra casa situada en el núcleo urbano de Alaior, en la calle Ferreries, la joven está acusada de haberse llevado cuatro anillos, también de oro, con un valor pericial de 810 euros.
Por último, el fiscal señala que la mujer se apoderó de tres pulseras, un anillo y una aguja de corbata en un chalé de la urbanización de Santa Anna, de Es Castell, que suman un coste conjunto de 2.050 euros.
Las fuerzas del orden que intervinieron tras las denuncias de los afectados pudieron recuperar el collar del primer robo en el Camí de Biniarroca, mientras que las joyas de los otros dos domicilios fueron fundidas en un establecimiento de compra-venta de oro, y no han podido ser devueltas a sus respectivos dueños.
La mujer se enfrenta a 18 meses de cárcel, si es declarada culpable, y a indemnizar a las dos últimas víctimas con las cantidades que suman las joyas robadas y no recuperadas, en total 2.860 euros. Estas cantidades serán satisfechas por la compañía aseguradora Generali Seguros, y subsidiariamente por la empresa para la que trabajaba la joven que será sometida a juicio en las próximas semanas.
También hay que ir alerta con las mujeres de avanzada edad que parecen honestas, españolas, que acompañan a personas ancianas por trabajar en CR de las que yo no me fiaría si fuera mi madre...