El acusado de causar cuantiosos daños en un coche patrulla de la Policía Nacional, y desperfectos en una pantalla digital y un colchón de los calabozos de la comisaría de Maó, aceptó el martes una condena de 18 meses de multa, a cinco euros diarios, y tres meses de prisión que sustituirá por trabajos en beneficio de la comunidad.
El hombre, menorquín de 37 años, cometió estos hechos y además amenazó de muerte a los agentes el 21 de enero de 2023. Tras ser detenido el juez ordenó su salida de Menorca y de camino al Aeropuerto causó los daños en el vehículo policial.