Los papeles desclasificados del ‘caso Epstein’, uno de los mayores depredadores sexuales de Estados Unidos, evidencian que sus tentáculos llegaron a Mallorca, y también a Eivissa, donde tenía a algunos empresarios amigos y también posibles intereses inmobiliarios, que iban desde la posible compra de s’Estaca a Michael Douglas a inversiones en la balear mayor.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos a abierto sus archivos, publicando más de tres millones de documentos, 180.000 fotos y 2.000 vídeos. Toda esa información confirma los vínculos con el poder del millonario que acabó muerto en su celda de una cárcel de Nueva York en 2019, supuestamente tras suicidarse. Los documentos detallan comunicaciones constantes entre Epstein y figuras de alto perfil, incluyendo a Donald Trump, el actual presidente de Estados Unidos; el príncipe Andrés de Inglaterra, excluido de la Casa Real de aquel país, o exministros británicos como Peter Mandelson, así como poderosos empresarios. La cómplice principal de Epstein, Ghislaine Maxwell, cumple una sentencia de 20 años de prisión por tráfico sexual de menores y es una de las claves para conocer el alcance de la red que dirigía el depredador sexual. Es preciso aclarar hasta dónde llegaron, en Balears, estos tentáculos.