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Con derecho a réplica

La angustia del hombre moderno

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¿Cómo están queridos lectores? Imagino que la mayoría de ustedes ya tendrá un millón de euros para comprarse una casita en las montañas de Andorra. Porque estoy seguro que este artículo lo leen fundamentalmente los 11.637 conciudadanos que declaran rentas anuales superiores a los 600.000 euros. Y ya saben que siempre me dirijo, por un clasismo genético que arrastro desde que en la cuna me tapaban con sabanas de seda cosidas con hilos de oro y mi niñera me ponía el body de Gucci y los patucos de Versace, a ese 0.06 por ciento de la población que sabe cómo vivir la vida, teniendo de referente a reyes en exilios de lujo, o youtubers que enseñan sus mansiones para mostrarle a los chavales lo verdaderamente importante de la existencia.

Supongo que no tendremos por aquí lectores tan pringados como Martí Miras, youtuber profesional conocido en las redes como Spursito, que habiendo nacido en Andorra vive y cotiza en Barcelona. Si nos podemos llevar la pasta a Andorra, o a cualquier otro sitio donde no nos roben tanto, pues vamos a ello, que los hospitales y las escuelas públicas son para pobres, que se las paguen ellos, no te jode. Spursito ¡aprende de «El Rubius»!

Molaría que los autodenominados neoliberales fueran sinceros y soltaran su discurso con la misma contundencia con la que yo he escrito las idioteces de los dos primeros párrafos. Y no que vayan de un rollito maquillado donde prefieren la caridad a pagar impuestos. Un tema para los verdaderos creyentes del neoliberalismo: si sois clasistas pues lo decís y punto. Si pensáis que hay personas de primera, y personas de segunda o tercera, pues lo decís y punto. Si os sentís a gusto en este mundo atesorando lujos superfluos y os importa una mierda el sufrimiento del resto, pues lo decís y punto. Si os parece justo presionar para tener leyes que protejan privilegios y castiguen derechos, pues lo decís y punto. Dejaros ya de gilipolleces teóricas, como las de vuestro padre ideológico Milton Friedman, que justifican la explotación humana más inmoral. Dejad también el mantra de que lo privado funciona mejor que lo público, cuando se ha visto que servicio privatizado, servicio que ha bajado la calidad de sus prestaciones al ciudadano y solo ha servido para enriquecer amigotes. Dejad de vendernos humo absurdo para que aceptemos «explotado» y «esclavo» como animales de compañía.

Y os voy a decir algo que no os va a molar nada, casi ninguno de vosotros pasará a la Historia, os vais a ir para siempre, igual que todos, y a no ser que creáis en los dioses del Antiguo Egipto, y os entierren cargados de oro cual faraones, toda vuestra riqueza no os va a servir para nada. Sufriréis más que nadie la angustia del hombre moderno, porque sé que muchas veces, además de suscitar envidias o miedos, necesitáis ser queridos por la masa, que os reconozcan como referentes, y eso no va a ocurrir, porque la fama es efímera, y vuestro problema de hombres blancos ricos solo os interesa a vosotros. Esa necesidad que tenéis de que os hagan casito empacha a cualquiera.

Y ahora me las doy de cultureta, haciendo una búsqueda por Google, y suelto una frase muy resultona que se atribuye a Shopenhauer: «La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da», ahí lo dejo. Bueno, me he quedado a gusto, ahora me voy a ver cómo está la cola de las vacunas antes de que se cuele algún listo de esos que piensan que un Stop es un sitio donde los demás deben pararse para que ellos pasen. Feliz jueves.

conderechoareplicamenorca@gmail.com

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