Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Angustia por votos

|

Si no fuera una trivialidad recurrir a «la economía, estúpido» de la campaña de Bill Clinton de 1992, serviría la paráfrasis «la vivienda, estúpido». Sobre la carestía de la vivienda pivota el convulso debate que enfrenta a los hoteleros con el Govern de Prohens y también con el sector del alquiler vacacional. La Federación Hotelera y Habtur (Habitatge Turístic) se acusan mutuamente de ser los causantes de la falta de vivienda accesible y, por extensión, de la saturación turística. A pesar del enconamiento, coinciden en la necesidad de atajar el alquiler turístico ilegal, al que los hoteleros añaden también el legal y, por su parte, Habtur plantea una reducción de plazas hoteleras. Probablemente nadie sea inocente del todo.

Los turistas de excesos se alojaban en hoteles que los recibían con bombo y platillos, promocionaban la jarana como atractivo para los visitantes (alguno queda). Al comprobar que era un modelo de negocio prácticamente agotado, emprenden el camino de la reconversión a la búsqueda de un cliente de mayor capacidad económica. En paralelo, Las iniciativas pioneras de alquiler vacacional experimentadas en Pollença se extienden a todas las Islas, y también a Palma, por una evidencia incontestable: el alquiler turístico da más dinero que el alquiler ordinario. Daniel Arenas, presidente de Asociación Balear de Inmobiliarias, añade que el turismo no puede dedicarse solo al lujo y quien no tiene tanto dinero «tiene el mismo derecho a las vacaciones y se decanta por alquilar un piso normalito».

Circunstancias tales como el parón en la construcción de vivienda media, el incremento poblacional descontrolado, el temor de los propietarios ante fenómenos como el de la ocupación o la inquiocupación, cada vez más frecuentes, son parte del contexto de la manifestación de protesta por las calles de Palma el pasado fin de    semana de algunos miles de ciudadanos, muchos menos que en anteriores convocatorias, algunas de cuyas demandas se han alejado del sentido común: alquileres indefinidos por decreto y derecho a la huelga de alquileres, demonizando con algún cántico al rentista (despierta, se acabó la fiesta), un claro desprecio a quienes con trabajo y sacrificio levantaron un patrimonio del que legítimamente quieren obtener un rendimiento.

Las salidas de tono, sin embargo, no deben desviar el foco del auténtico problema: la vivienda es, hoy, un bien de lujo solo al alcance de los menos. El rifirrafe político no aporta nada a las soluciones que se precisan. En la manifestación estaba el exconseller del Govern de Armengol, Iago Negueruela, sin atisbo de rubor después de haber formado parte del anterior ejecutivo, señalando a la presidenta Prohens; ésta, a su vez, achaca al anterior Govern los déficits actuales de viviendas. Exactamente igual que hacía Armengol cuando dirigía el Consolat y culpaba a los gobiernos del PP de sus inacciones. Como Pedro Sánchez que cuando se siente apretado por su propia incompetencia después de siete años todavía achaca las responsabilidades a Rajoy. La obsesión por echar mano de la herencia recibida pone de manifiesto la pobreza de liderazgo y la incapacidad de responder a los retos sociales, pretendiendo convertir la angustia por la falta de vivienda en votos. Lamentable.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto