La detección temprana de problemas cardiovasculares podría estar al alcance de cualquier persona gracias a una técnica sorprendentemente simple que solo requiere un teléfono móvil. El doctor Aurelio Rojas, cardiólogo, ha compartido un método de autoevaluación que permite identificar posibles señales de alarma relacionadas con el funcionamiento del corazón, específicamente con una condición conocida como insuficiencia aórtica. Esta afección cardíaca, que en España afecta a miles de personas sin que muchas de ellas lo sepan, ocurre cuando la válvula aórtica del corazón no cierra correctamente. El problema radica en que puede progresar silenciosamente durante años sin manifestar síntomas evidentes hasta alcanzar estadios avanzados, momento en el cual el tratamiento se vuelve más complejo y urgente.
El test propuesto por el especialista se basa en la observación del denominado signo de Quincke, un fenómeno vascular que puede indicar insuficiencia aórtica y que resulta visible a través de una prueba doméstica extraordinariamente sencilla. La técnica aprovecha la capacidad de la luz para atravesar los tejidos blandos del cuerpo humano, revelando patrones de flujo sanguíneo que normalmente pasarían desapercibidos. Para llevar a cabo este examen casero de manera correcta, es fundamental seguir un protocolo específico que garantice resultados fiables. El primer paso consiste en situarse en una habitación con iluminación reducida o completamente oscura, ya que la luz ambiental podría interferir con la observación del fenómeno.
A continuación, se debe activar la linterna del teléfono móvil y colocar la punta del dedo índice directamente sobre el foco de luz, asegurándose de que el contacto sea preciso. Este detalle resulta crucial: el punto de contacto debe ser exactamente la yema del dedo, no la zona posterior ni lateral. El doctor Rojas insiste en que posicionar la luz más atrás del dedo invalidaría la prueba, ya que en esa área es normal visualizar el pulso incluso en personas completamente sanas. Durante unos segundos, se debe observar atentamente cómo se comporta la luz al atravesar el tejido del dedo. En condiciones normales, se aprecia una iluminación rojiza uniforme y constante, sin variaciones significativas de intensidad. Esta tonalidad se debe a la hemoglobina presente en la sangre, que absorbe selectivamente ciertas longitudes de onda de la luz.
Si durante la observación se detecta un patrón pulsátil claramente sincronizado con los latidos del corazón, estamos ante lo que la medicina denomina signo de Quincke. Este fenómeno lleva el nombre del médico alemán Heinrich Irenaeus Quincke, quien lo describió en el siglo XIX como un indicador de regurgitación aórtica severa. El signo aparece porque la insuficiencia aórtica genera fluctuaciones exageradas en la presión arterial durante el ciclo cardíaco. Cuando la válvula aórtica no cierra correctamente, parte de la sangre que debería avanzar hacia el resto del cuerpo retrocede hacia el ventrículo izquierdo, creando diferencias de presión más pronunciadas de lo habitual entre la sístole y la diástole.
Sin embargo, el cardiólogo Rojas enfatiza un aspecto fundamental que debe evitar alarmas innecesarias: la presencia del signo de Quincke no constituye un diagnóstico definitivo. Personas completamente sanas pueden presentar este fenómeno en determinadas circunstancias, como estados de ansiedad, ejercicio reciente, consumo de cafeína o simplemente por variaciones anatómicas individuales.