Los restos de al menos 107 ciudadanos nacidos o residentes en Baleares están enterrados en Cuelgamuros, aunque la cifra podría ser bastante mayor a día 20 de noviembre 2025, cuando se cumplen 50 años de la muerte de Franco. El aniversario del medio siglo de la muerte del dictador sitúa Mallorca aún entre fosas, vestigios del franquismo, discusiones políticas, debates sobre la educación en las aulas y con una parte de esta historia negra a cientos de kilómetros. Y es que según los documentos oficiales nueve fueron desenterrados en las Islas entre 1957 y 1959 para trasladarlos al entonces conocido como Valle de los Caídos, todos con el consentimiento de sus familias.
El resto son nacidos en Baleares que murieron en otros lugares de España durante la Guerra Civil mientras luchaban con los sublevados. La mayoría de ellos eran hombres que hacían el servicio militar y fueron objeto de los reclutamientos forzosos. Sus cuerpos fueron exhumados en 14 provincias españolas e inhumados en el mausoleo que se construyó el dictador Francisco Franco utilizando como mano de obra esclava a presos republicanos.
Además hay documentada la inhumación y repatriación de los restos de un soldado de Baleares del frente ruso de la Segunda Guerra Mundial que también fueron enviados al Valle. La principal hipótesis es que se trata de un voluntario de la División Azul.
Una investigación histórica encargada por el Govern balear en el marco del IV Plan de fosas de Baleares licitado la legislatura pasada, revela que solo cinco de los nueve inhumados en las Islas fueron realmente sacados de los cementerios para depositarlos en el mausoleo franquista. Los otros tres que figuran en los papeles eran nacidos en Baleares, pero sus restos reposaban en Guadalajara en el momento en el que se decidió su traslado.
El historiador catalán David Tormo, que ha sido parte del equipo técnico que en 2023 y 2024 participó en los primeros trabajados de exhumación llevados a cabo en Cuelgamuros, ha buceado en los archivos históricos y militares para hilvanar una investigación que forma parte del trabajo Les Illes Balears i el Vall de los Caídos. Aunque entregó el documento hace más de un año, la Conselleria de Presidència del Govern, de la que depende ahora el área de Memòria Democràtica en Baleares, aún no ha hecho público su contenido.
Una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por la Atics y Aranzadi, ganó el concurso público por el que se adjudicaron esta y otras investigaciones en materia de memoria histórica de Baleares y eligió a Tormo para realizarla por su dilatada experiencia en la materia.
El historiador ha localizado ahora nueva documentación que hace pensar que la cifra de ciudadanos originarios de Baleares que reposan en Cuelgamuros aún podría subir. «Se trata de soldados que combatieron en el frente del Ebro en el primer batallón del regimiento de Infantería Palma 36 con base en Mallorca, que aparecen en los resgitros de inhumación que hacían capellanes castrenses. El 95 % de los combatientes de la zona del Ebro fueron trasladados al Valle por lo que estoy bastante convencido de que la cifra podría subir», afirma. Esta unidad con base en las Islas tuvo bajas considerables en Cataluña.
A día de hoy el investigador no ha encontrado ninguna prueba documental del traslado de víctimas republicanas de origen balear a Cuelgamuros. Las purgas que se realizaron en los archivos de los gobiernos civiles justo después de la muerte de Franco hizo desaparecer buena parte de los documentos que ayudarían a esclarecer estos hechos. Baleares es uno de los territorios de España en el que existen esas lagunas documentales.
¿Cómo ha dado Tormo con los nombres de los Baleares de Cuelgamuros? Los nombres de los cinco soldados trasladados desde Baleares los localizó en el archivo del Palacio Real que tiene un fondo de Patrimonio Nacional (al que pertenece el Valle de los Caídos). «La documentación está estructurada por provincias y hay documentos interesantes de las Islas como las autorizaciones de traslado que firmaron los familiares y se enviaron al Gobierno civil de Palma. En esta lista hay referencia a 232 familiares que firmaron la autorización para el traslado de los restos», indica el historiador. De ellos solo hay confirmación documental de que 107 traslados se completaran.
«En el archivo he encontrado cosas muy curiosas como el traslado de los restos de una persona desde el frente ruso, posiblemente un voluntario de la División Azul, aunque la mayoría de cuerpos se trasladaron desde Cataluña (82). El frente del Ebro fue el frente en el que murieron más hijos de las Islas en la Guerra Civil», añade.
David Tormo comparó ese listado con las relaciones de represaliados republicanos enterrados en Cuelgamuros para ver si los baleares aparecían en las listas. Cotejó los nombres de los 33.000 inhumados republicanos en el Valle y no encontró ninguna coincidencia. «Eso llevaría a pensar que no hubo traslados de víctimas de la represión franquista en las Islas hasta el Valle», reflexiona.
¿Quiénes son los cinco muertos desenterrados en Baleares y enterrados en el mausoleo de Franco? Solo dos de ellos son militares de carrera. Se trata de un padre y un hijo que murieron en Catalunya, el hijo en el frente (en enero de 1939) y el padre de un ataque al corazón en Barcelona (tres meses después). Sus cuerpos habían sido repatriados a las Islas y enterrados en Palma donde vivían sus familiares. Tiempo después estos autorizaron el traslado de sus restos al Valle de los Caídos.
Los otros tres son marineros o soldados rasos: un soldado gallego que murió en el hundimiento del crucero Baleares, un artillero que murió en una batería en el puerto de Ibiza y un soldado que murió en Es Mercadal, Menorca, sin que hayan trascendido detalles.
«Para saber quiénes fueron soldados forzosos habría que ir al expediente individual de cada uno. Hay constancia documental de que dos de los inhumados en Baleares eran militares de carrera, pero la inmensa mayoría de combatientes fueron reclutas forzosos en ambos bandos. El número de voluntarios solo fue elevado los primeros meses», dice el historiador.
Tormo explica cómo «durante la primera parte de la postguerra, e incluso en la guerra, hubo familias, sobre todo por la insistencia de las madres que consiguieron repatriar los cuerpos desde el frente de batalla». «En los registros de la batalla del Ebro encontramos muchas anotaciones a lápiz y hay más casos de los que a veces nos pensamos», añade.
Todos los baleares que fuguran en su trabajo son hombres y aproximadamente el 90 % son nacidos en Mallorca. Además del frente de Cataluña, el segundo lugar en el que se exhumaron más nacidos en Baleares para trasladarlos a Cuelgamuros es Zaragoza.
Aunque David Tormo, no ha documentado si los descendientes de aquellos hombres han solicitado ahora que salgan de Cuelgamuros, algo que no era objeto del encargo, fuentes conocedoras del caso confirman a Ultima Hora que al menos dos familias ya han realizado el trámite para recuperar los restos.
¿Por qué si más de 200 familias firmaron las autorizaciones de traslado solo hay constancia documental de que se 107 llegaran a cuelgamuros? «Lo desconocemos, pero sabemos que no todos fueron localizados y trasladados. Una posibilidad es que no se encontraran los cuerpos, otra es que estén en el valle pero consten como soldados desconocidos.Hay una tercera posibilidad y es que hubiera una indicación errónea del lugar de fallecimiento», concluye.
MenteAbiertaQue manipulador eres. La reciente intervención de Manuela Carmena en un programa de RTVE ha sacudido el debate sobre las políticas de vivienda en España. La exalcaldesa madrileña sorprendió al afirmar que “Franco protegió muchísimo a los inquilinos. Fue una estrategia política muy inteligente. Un país de proletarios pasó a ser de propietarios”. Esta reflexión, que ha provocado reacciones intensas en redes sociales y medios, invita a revisar con datos cómo fue realmente esa transformación habitacional durante el franquismo. Bajo el eslogan “un país de propietarios y no de proletarios”, el régimen franquista impulsó una transformación radical del acceso a la vivienda. Aunque a los progres y a los sectarios del PSOE les saque de quicio y se rasguen las vestiduras, lo cierto es que, Franco, con todos sus claroscuros, no fue el ogro que algunos pintan. ¡Ojo, que no es apología, es mirar los hechos! En Sanidad, levantó hospitales que aún hoy son pilares del sistema; las pagas extras, ese dinerito que alegra la Navidad y el verano, también llevan su sello. Y qué decir de los pantanos, que transformaron secarrales en tierras fértiles, o de la vivienda, con barrios enteros que dieron techo a millones. O del desvío del cauce del río Turía, que ha salvado a Valencia de inundaciones letales. Vamos, que por mucho que chirríe a algunos, el hombre, en esas cosas, lo bordó. Y, obviamente en 1975 el 75 % de los españoles eran propietarios de su vivienda.