El Parlament balear arranca el nuevo año con una treintena de leyes pendientes. Muchas de ellas llevan prácticamente paralizadas desde su presentación, y tres se arrastraban ya de 2024. Cuando termine la legislatura, todas las que estén en tramitación decaerán automáticamente. Del total, 27 son iniciativas legislativas nacidas en 2025; tres, de 2024; y una, de 2023, si bien se trata de la Oficina Lingüística de Vox a la que el partido renunció, aunque formalmente el trámite parlamentario sigue abierto.
Así, la propuesta inconclusa más antigua es la de Més para combatir el transfuguismo con una reforma del reglamento. Los ecosoberanistas plantearon que los diputados que abandonen o sean expulsados de su partido dejen de formar parte del grupo parlamentario, una redacción surgida en el contexto de la expulsión de Gabriel Le Senne y Patricia de las Heras de Vox.
Més decidió mantener la reforma, al margen del cierre de aquel capítulo. Aunque el partido solicitó tramitarla con carácter de urgencia, y a pesar de que el texto es bastante breve, el expediente sigue a la espera, aunque no del todo congelado; este diciembre se designaron ponentes. Otras dos leyes registradas en 2024, en cambio, ni siquiera pasaron de la toma en consideración: una del PSIB (anteproyecto de ley de protección de los consumidores) y otra de Més (contra la especulación de vivienda).
De este modo, la mayoría de iniciativas pendientes son de 2025. El atasco legislativo se acentúa en parte porque la actividad de los grupos parlamentarios aumentó ese año, con 32 proposiciones de ley frente a las 18 del año anterior.
Materias
De esas 27 iniciativas que quedan de 2025, una está pendiente del primer paso, la admisión por parte de la Mesa (la modificación de la Ley de Capitalidad, que proviene del Ajuntament de Palma y que entró acabando el ejercicio), otras 19 esperan el debate de toma en consideración o el criterio del Govern. Algunas desde hace prácticamente un año, como la Ley contra el acoso inmobiliario que presentó en enero Cristina Gómez, de Podemos (ahora relevada por José María García, de EUIB), y la de modificación del sistema electoral, de Més.
Otras leyes pendientes son la de la Sindicatura de Greuges; dos para elevar la ecotasa; una modificación de la Ley de Igualdad, entre otras. Salvo unas pocas excepciones, el grueso de las iniciativas pendientes son de la izquierda, ya que la mayoría de las leyes de Prohens han llegado al Parlament como decreto.
Las iniciativas más avanzadas, en cambio, son la de cogestión aeroportuaria (Més), la derogación de la Ley de Memoria (Vox), la Ley de Puertos y la de creación de la Universitat de Mallorca (PP). A esto hay que sumar el decreto de aceleración de proyectos estratégicos, que va a tramitarse como proyecto de Ley; a través de ella pueden tocarse otras materias, como la deducción fiscal para reducir las subidas de los alquileres que el Govern espera pactar con Vox. El PP cuenta también con dar salida este año a la Ley Agraria, que salió a exposición pública pero que aún no ha llegado al Parlament. También está en marcha una Iniciativa Legislativa Popular para elevar las pensiones mínimas.
i amb aquest president que voleu. no serveix x res. arruixxxxxx