La oferta de turismo rural de lujo se ha abierto un hueco en la zona más virgen de la Isla. La cadena Vestige Collection, propiedad del empresario Víctor Madera, ultima la transformación de la finca de Binidelfà, al pie del castillo de Santa Àgueda, en su segundo agroturismo ubicado en la extensión menos urbanizada de la Isla, la que tiene la menor presión turística, al norte de Ferreries. La promesa –para quien pueda permitírselo– es realmente atractiva: disfrutar de la naturaleza sin cruzarse con más turistas, saborear la soledad en un entorno de máxima protección sin apenas construcciones y con el mejor cielo nocturno de la Isla.
Los trabajos para convertir el lloc en un exclusivo agroturismo de once habitaciones con restaurante gourmet, piscina y todo tipo de servicios empezaron de hecho hace ya dos años y, según fuentes de la empresa, avanzan a buen ritmo con el objetivo de abrir sus puertas el 16 de abril de 2026. Se está trabajando ya en el exterior de los espacios que acogerán a partir de la primavera a ese perfil de turista que está dispuesto a pagar entre 600 y 1.000 euros la noche por habitaciones de entre 42 y 78 metros cuadrados, según se expone en la página web de la cadena, que ya ha abierto las reservas para su nueva oferta de alojamiento, al menos por precio, la más exclusiva de su cartera menorquina, que cuenta ya con cuatro establecimientos.
El avance de las obras es visible desde el mirador de Santa Àgueda, desde donde se puede observar que ya está instalada la pequeña planta fotovoltaica que, con financiación pública, permitirá cubrir el 80 por ciento de las necesidades del agroturismo. La piscina se alimentará de agua cien por cien depurada. En este punto cabe recordar que este proyecto empezó a tramitarse antes de que se decretara la moratoria de licencias. Tampoco se ha visto afectado por el veto el otro establecimiento que la misma cadena tiene en la zona.
A pocos metros de Binidelfà abrió antes del verano otro agroturismo de lujo, Son Ermità, en la finca del mismo nombre, una de las 13 que ha sido adquirida por el empresario Víctor Madera en la última década. Con licencia para 18 plazas de alojamiento, restaurante y piscina, Son Ermità fue el tercer alojamiento que Vestige inauguraba en la Isla. La cadena de hoteles y alojamientos exclusivos se estrenó en Menorca con el agroturismo de Son Vell, en Ciutadella, comprado ya en estado avanzado de tramitación y que cuenta con 34 habitaciones, 21 menos de las inicialmente previstas por el primer promotor.
El segundo alojamiento turístico que Vestige lanzó en la Isla fue Santa Ana, en las proximidades de Macarella, un agroturismo de seis habitaciones que en la práctica se destina al alquiler turístico, con la única opción de contratarlo en su totalidad. Vesige tiene intención de ampliar su oferta con otros cuatro establecimientos, un hotel rural en Torre del Ram (Ciutadella) y sendos agroturismos en Son Pere (cerca de Son Vell), Son Rubí y Tirant Vell.
JousAsí es,en parte hicieron la puñeta a propietarios,no a las chapuzas de los hortales. Y con las herencias se vende mucha cosa,lo que pasa por todas partes.