En Ciutadella, las obras para la renovación de la red de alcantarillado en un tramo del Camí de Maó finalizarán con quince días de antelación, cuando se complete el pintado del carril bici. Entre el vecindario celebran que, en contra de lo que es habitual, la intervención no se haya alargado más allá del plazo de ejecución, pese al temor inicial cuando se tuvieron que paralizar parcialmente las obras al hallar tuberías de amianto. Aún así, algunos lamentan que se hayan eliminado los últimos cuatro pinos del antiguo acceso arbolado a la ciudad y advierten de previsibles problemas de evacuación de aguas pluviales.
Con un presupuesto de 288.672 euros (IVA incluido), el proyecto contemplaba la renovación de 300 metros de saneamiento y una cuarentena de acometidas de los vecinos. Es una actuación que ha costado tres años adjudicar, con tres licitaciones desiertas, hasta que el Ayuntamiento duplicó el presupuesto. La constructora M. Polo SL ha sido la encargada de realizar los trabajos, que han comprendido el tramo del Camí de Maó que va del número 127 hasta el cruce con la calle de Nostra Senyora de la Consolació.
Tanto el jueves como el viernes, el concejal de Mantenimiento de la Vía Pública y del Servicio de Aguas y Alcantarillado, Miquel Ametller, comprobó, junto a técnicos municipales, la evolución de las obras. Allí valoró la presteza con que se han ejecutado, tan solo a falta de completar el pintado de marcas viales.
Pluviales
Las obras han generado dudas en cuanto a la evacuación de aguas pluviales. El asfalto ha quedado a la par con la acera en varios tramos, e incluso llega a superarla en altura. Esto provocó que las lluvias de la semana pasada crearan charcos sobre el andén que no se formaban antes, con el agua que rechazaba el asfalto. Esto, añadido a que tan solo se han instalado cuatro imbornales (dos en el cruce con la calle Consolació y dos más allá de Jerònia Alzina), hace temer a los vecinos que puedan producirse inundaciones de bajos con precipitaciones más intensas.
Miquel Ametller recordó que el proyecto era para renovar alcantarillas, un tramo del cual estaba «hundido» a la altura de la calle Jerònia Alzina. Sobre los imbornales, aseguró que hay tantos como antes y que, si bien es cierto que el asfalto ha ganado altura, no se prevé que cree problemas.
Vi un publicación, donde pasaron un foto donde subía el agua por encima de la acera, y la machacaron a esa persona que la puso, diciendo que si era normal, que luego en 5 minutos se iba y se quedaba seca la acera y que era normal o otra persona que no tenía nada que ver al alcantarillado con que no se fuera el agua, ni nada de nada, como si esa foto fuera mentir casi, etc, etc, etc, creo ver que quitó la publicación, porque siempre salen los expertos a dar por Saco 👎