Ni una semana ha tardado el gobierno del PP en el Consell insular en llevar a la práctica la «cooficialidad real y efectiva» entre catalán y castellano exigida por la consellera no adscrita, Maite de Medrano, a cambio de permitir la aprobación de los presupuestos.
El conseller de Cultura, Joan Pons Torres, llevó ayer a comisión informativa y por vía de urgencia una modificación del Reglamento de Usos Lingüísticos de la institución que modifica 18 de sus 27 artículos, introduce el castellano y da «prioridad a las formas lingüísticas del menorquín».
El reglamento, que se había aprobado en 2016 y modificado ya en 2021, incorpora ahora el castellano en casi todos sus preceptos y, aunque sigue dando prioridad al uso del catalán en la atención presencial, en los procedimientos administrativos y como lengua vehicular en los medios de comunicación institucionales, incorpora la otra lengua cooficial en el resto de supuestos.
El uso «general» seguirá siendo en catalán, pero «sin perjuicio del uso del castellano». Es más, todas las disposiciones normativas o resoluciones emanadas del Consell deberán publicarse simultáneamente en catalán y castellano, al igual que los pliegos de condiciones, los impresos y formularios o la propia página web, que deberá incorporar también el inglés y el francés.
El Consell se compromete además a adoptar las medidas necesarias para que su personal tenga los conocimientos requeridos de catalán y castellano, de manera que tanto la formación profesional de su plantilla como los ejercicios planteados por los tribunales de las pruebas de acceso puedan realizarse tanto en un idioma como en el otro. Con ello se deroga uno de los artículos del reglamento actual, que establecía el catalán como la lengua vehicular de las reuniones internas y los cursos de formación continua.
Los programas, las máquinas y el material de las nuevas tecnologías de información deberán permitir su funcionamiento en catalán y castellano. Incluso contempla que las inscripciones y rótulos que identifiquen vías, caminos o bienes propiedad del Consell puedan hacerse en castellano cuando «así lo aconsejen las circunstancias sociolingüísticas».
De la misma manera, el renovado reglamento prioriza «el uso de las formas lingüísticas del menorquín» en la atención personal y telefónica, en las revistas, memorias, carteles y publicaciones y en los avisos, anuncios y la publicidad de todo tipo que procedan del Consell.
Esta propuesta sintoniza también con lo requerido por De Medrano, que pidió impulsar el menorquín y las tradiciones menorquinas», porque «no existen los países catalanes, ni Menorca es un apéndice catalán».
Este mes, a pleno
La propuesta fue dictaminada ayer en comisión con el voto en contra de Més per Menorca y la abstención del PSOE. Ningún representante de la oposición avaló la urgencia para que la medida pueda ser aprobada en el pleno ordinario de diciembre.
Mai he entés com ets radicals d’esquerra, soberanistas, regalan es seu discurs identitari a sa comunitat d’ultramar per ponent, renunciant a sa idiosincrasia autóctona balear. Sempre ho he vist com un misteri.