Trasladar los residuos para que se quemen fuera de la Isla o apostar por construir una planta incineradora propia. Es la disyuntiva a la que se enfrenta el Consorcio de Residuos y Energía, que a lo largo del año próximo tiene que empezar a decidir qué camino toma Menorca para cumplir con la normativa, que obliga a reducir drásticamente la cantidad de basura que acaba en el vertedero. La encrucijada está rodeada de intereses económicos que empujan hacia la opción del traslado y el Consell observa atentamente lo que ocurre con el caso de Eivissa, que empezará a trasladar residuos a Mallorca el año próximo, para tomar en consideración los pros y contras antes de tomar una determinación que marcará el futuro de la gestión de residuos en la Reserva de Biosfera. Aquí apuntamos algunas claves.
Primero hay que responder a la pregunta de por qué hay que tomar ya esa decisión. La normativa está cerrando el grifo al uso de los vertederos. En el año 2030 se cumple el primer gran hito marcado, en el caso de Menorca se deberá reducir en más de un 85 por ciento la cantidad de residuos que terminan enterrados. En 2024 acabaron bajo tierra en Milà más de 30.000 toneladas, en apenas cinco años tendrán que ser unos 4.500. Ni siquiera con la implantación incipiente de sistemas de separación en origen como el puerta a puerta se van a poder asumir esos objetivos y las alternativas tecnológicas que amanecen en el mercado están todavía muy verdes para ofrecer la solución rápida que demanda el problema. Tampoco el vertedero de Milà da mucho más margen. Se estima que en diez años van a estar llenas todas las celdas autorizadas y su ampliación es normativamente inviable.
El caso de Eivissa
En Eivissa la situación es todavía más urgente, lo que va a dar la oportunidad a la Isla de poder testar –salvando la diferencia de escala– las consecuencias operativas y logísticas del traslado de residuos a Mallorca. El vertedero de Ca na Putxa (Santa Eulària) está en las últimas, difícilmente va a llegar hasta el próximo verano, y desde el Consell de Eivissa y el Govern han llegado a un acuerdo para hacer viable económicamente para el primero la operación de traslado de los residuos a la llamada planta de valorización energética de Son Reus.
Hay que parar aquí para entender qué supone el traslado de los residuos de una isla a otra, la opción que se va a empezar a ejecutar en breve en Eivissa. Implica inversiones en la planta de salida, el transporte terrestre hasta el puerto, el transporte marítimo hasta Mallorca –que en teoría normativamente debería financiar el Gobierno– y después el terrestre desde el puerto hasta la planta de Son Reus. Finalmente hay que tener en cuenta el coste de la incineración de los residuos, que Tirme, la empresa que gestiona la planta, está cobrando ahora a 115 euros por tonelada, una tarifa irreal, fuertemente subvencionada por el Consell de Mallorca.
Con toda esta compleja y costosa cadena logística se pueden empezar a entender los muchos intereses económicos que rodean la cuestión. Empresas de transporte terrestre y marítimo y la propia encargada de la planta de incineración de Mallorca son obviamente favorables a que el problema se resuelva concentrando en Mallorca su solución.
Muchos interrogantes
Aunque sin descartar a futuro la posibilidad de construir su propia incineradora, el Consell de Eivissa ya se ha visto urgido a optar por el traslado. No tiene otra a corto plazo, pero todavía son muchas las dudas abiertas para poder evaluar cuál es la mejor opción. La principal es la económica. ¿Cómo se va a articular el compromiso del Govern de hacerse cargo del transporte terrestre? ¿Cuándo y con qué condiciones va a sumir el Gobierno el coste del transporte marítimo? ¿Va a poder beneficiarse Eivissa del coste reducido del tratamiento de los residuos en Tirme que subvenciona el Consell de Mallorca?
Todos esos interrogantes son las que desde el Consell de Menorca esperan poder empezar a responder en 2026, cuando arranque el transporte de residuos desde Eivissa a Mallorca. Pero hay dos más importantes. ¿Va a facilitar el Govern las mismas ayudas cuando Menorca las necesite? ¿Serán esas facilidades –económicas y normativas– solo para el traslado o podrá activarse también en el caso de que apueste por una incineradora propia? Saber cuál va a ser el coste real del traslado de residuos será fundamental para poder compararlo con el de construir una incineradora en la Isla.
El Consell contratará en breve un estudio para calcular el coste de instalación y gestión de una hipotética planta de valorización de residuos. Todo parece indicar que, teniendo en cuenta la venta de la energía resultante de la quema de basura, la incineradora propia saldría más económica que el traslado, pero lo cierto es que es pronto para afirmarlo. Lo que sí se antoja indiscutible es que la opción medioambientalmente más perjudicial es con creces la del traslado, ya que a las emisiones derivadas de la combustión de residuos (se produciría en ambos casos) se suman las provocadas por el enorme movimiento de camiones y la contaminación marítima. Trasladar o incinerar: esa será una des grandes cuestiones de 2026.
Las claves
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Reducción drástica de los vertidos para el año 2030
Para el año 2030 la normativa obliga a reducir en un 85 por ciento el volumen de residuos que actualmente se entierra en el vertedero de Milà, que además se prevé que haya agotado el espacio autorizado en unos diez años.
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No se cumplirá ni con sistemas como el puerta a puerta
En el último año se han enterrado en el vertedero más de 30.000 toneladas de residuos. Con la nueva normativa se estima que no se podrá superar los 5.000. Tamaña reducción no se alcanza ni con sistemas de separación en origen como el puerta a puerta.
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Cualquier solución disparará el coste de la gestión
Cualquier solución por la que se opte disparará el coste el tratamiento. Actualmente, incluidas las penalizaciones por vertido, se paga por enterrar en Milà unos 50 euros por tonelada, una cantidad que podría llegar a triplicarse.
Solo balearía 12 trailers de 16 mts a 1500 pavos aproximadamente por día son 18 000, luego las horas de trabajo de la empresa transportista cargar y descargar 2 horas para ir Alcudia 3 de viaje otras 2 de ir a mila 7 horas siendo muy generoso a 60 euros unos 420 por camión O sea siendo muy generoso nos vamos a 2000 por camión 24 000 diarios de verdad a alguien se le a pasado por la cabeza gastarse 24 000 euros diarios ? No vale más invertir este dinero en una incineradora en mila despachar a Adalmo empezar de 0 poner gente competente a trabajar en mila no se quien a dicho por aquí que lo visito y vio cartón y plástico reciclado etc etc ILUSO!!!!! A que no dejaron ver más allá de la planta ?? Jajajajaja