En el caso de que Menorca optara por trasladar los residuos que no se separan a Mallorca, en plena temporada alta, el momento de mayor presión humana del año, cuando se dispara la generación de residuos, se estima que sería necesario trasladar diariamente hasta doce contenedores grandes de camión llenos de basura, doce viajes hasta la plataforma portuaria en la que se cargarían para su traslado marítimo hasta Mallorca y otros tantos para llevarlos hasta Son Reus.
La opción de trasladar los residuos para su incineración en la planta de valorización mallorquina entraña dificultades operativas. La gran cadena logística diaria que se tiene que organizar para hacer llegar la basura desde el Área de Gestión de Residuos de Milà hasta la incineradora que gestiona Tirme se encontrará con dificultades operativas en la época estival. Y es que en el transporte marítimo, que también se dispara en esos meses, tiene prioridad el transporte de personas y mercancías. Será complicado encontrar hueco en la programación portuaria para el traslado de la basura y posiblemente habría que alquilar una embarcación, además de contar con suficientes camiones.
No es la primera vez que Menorca tiene que recurrir al traslado de residuos hasta Mallorca, aunque el precedente, en el primer semestre del año 2015, fue totalmente forzado. En ese caso la logística se puso en marcha durante alrededor de cinco meses después de que la Comisión Balear de Medio Ambiente ordenase la clausura temporal de la celda operativa del vertedero de Milà por los graves problemas de filtraciones detectados.
PiliTodo en Menorca es una desidia.