El Partido Popular ha trasladado al pleno del Consell de Menorca el debate nacional sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes, a la que se calcula que podrían acogerse 700 personas que ya viven en la Isla sin los papeles en regla. La propuesta del Gobierno central provocará, a juicio de los populares, un «efecto llamada» en los países de origen y supone «dar oxígeno» a las mafias, en palabras de su portavoz Joan Pons Torres.
Noemí Gomila, consellera del PSOE, ha acusado a los populares de abrazar un «discurso de extrema derecha» al «demonizar» a unas personas que, con esta medida, tendrán opción de trabajar de forma legal y no en la economía sumergida como hasta ahora. «No se les da la nacionalidad ni se aceptará a personas con antecedentes penales», ha dicho, «por mucho que repitan las mismas mentiras».
El PP solo ha logrado sumar al rechazo a los planes del Gobierno central a la consellera no adscrita, Maite de Medrano, para quien la regularización supone «un delirio y un agravio» para los extranjeros que han cumplido hasta ahora con la legalidad. Ha llegado a preguntarse qué pasará con los procesos de reagrupación familiar cuando el inmigrante regularizado «venga de un país donde se practica la poligamia».
El PSOE ha tratado sin éxito de contraprogramar la propuesta del PP con una moción alternativa que, al versar sobre el mismo tema, se ha tramitado como una enmienda al texto de los populares. Més per Menorca ha apoyado a los socialistas.
Noemí Garcia ha recordado que el PP votó a favor en el congreso de la tramitación de una iniciativa legislativa popular favorable a la regularización de estas personas. «Los inmigrantes no son los causantes de los problemas de Menorca, sino el modelo de economía especulativa», ha dicho en alusión a la vivienda o la explotación de los recursos naturales.
Con esta afirmación llena de odio sectario, la PSOE acaba de calificar como de EXTREMA DERECHA a no menos del 75-80% de la población de Menorca. A mí personalmente me importa una higa que un socialista o un comunista me califique como le dé la real gana, porque no tienen la mínima altura moral para que sus opiniones me molesten o siquiera me interesen. Pero, si estar en contra de que esta isla y mi país se vean invadidos por millones de africanos musulmanes, sin ningún control y sin ningún criterio de seguridad, se entiende que eso es defender una postura de Extrema Derecha, entonces yo soy de extrema derecha y a mucha honra. ¿Pasa algo? A mí me va a venir a dar lecciones un socialista o un comunista. Vamos anda...