Mantener unas condiciones de conectividad mínimamente dignas entre Menorca y Madrid para los meses de invierno, cuando al mercado no le sale rentable apostar por la ruta aérea, va a suponer un incremento considerable del desembolso público a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Las nuevas condiciones económicas de la Obligación de Servicio Público (OSP), con la inclusión de la tercera frecuencia diaria a partir de noviembre, se explican en detalle en la documentación que acompaña el proceso de licitación que acaba de hacerse público. Primera conclusión: cada vuelo que opere la compañía adjudicataria va a costar al erario público 2.318 euros.
Teniendo en cuenta la ocupación media prevista por la Dirección General de Aviación Civil, resulta una inversión por pasajero de 29,3 euros. Hay que recordar que para los próximos cinco meses de OSP –del 1 de noviembre de 2026 al 31 de marzo de 2027– se ha estimado la necesidad de compensar a la compañía que preste el servicio con 2,1 millones de euros (2,31 con impuestos). El importe incluye un «margen de beneficio razonable» del seis por ciento para los 906 vuelos a programar.
Para esos cálculos se han tenido en cuenta varios parámetros, al margen de las lógicas conversaciones con el único grupo, Iberia, que desde 2013 ha operado la ruta. Se estima que con la tercera frecuencia se registrará una ocupación media bastante alta, del 79 por ciento, lo que arroja un balance de 71.500 viajeros. La tarifa media se calcula (sin tasas) en 86,83 euros, bastante por debajo de la tarifa de referencia, establecida en 110 euros desde 2018. Eso arroja un ingreso para la empresa de 6,2 millones de euros, bastante inferior a los costes, que –incluyendo el citado margen de beneficio– se elevarían a 8,3 millones. De la diferencia de los dos importes resulta la compensación prevista.
Hay que tener en cuenta en este punto como funciona la adjudicación de la OSP entre Menorca y Madrid. Lo primero que hay que aclarar es que en primera instancia el Ministerio de Transportes sondea si hay interés en cumplir con las condiciones exigidas en la OSP (frecuencias, precios, horarios) libremente, esto es, sin necesidad de adjudicar la ruta en régimen de monopolio, como ocurre en la OSP interislas. Una vez más se ha comprobado que no es así. Es entonces cuando se decide sacar a concurso público la ruta con un importe base de licitación y la exclusividad de la operativa. Este importe base puede ser rebajado mediante la oferta de las compañías, algo que nunca ha ocurrido. De hecho nunca ha habido competencia. Siempre se ha quedado sola Iberia y obviamente nunca ha propuesto una rebaja.
Esos 2,1 millones en que se ha estimado esta vez la compensación para la compañía es un valor máximo. No es un importe fijo, sino la cantidad límite con que se pueden compensar las previsibles pérdidas de la empresa, que deberá justificar al final del periodo con datos la cantidad que tiene derecho a percibir. Este diario ha tratado sin éxito en diversas ocasiones conocer cuál ha sido esa cantidad liquidada.
La licitación para el próximo invierno ya incluye la previsión para el siguiente periodo invernal, con vistas a la prórroga anual que se puede firmar si existe acuerdo entre las dos partes. De noviembre de 2027 a marzo de 2028 la cantidad subirá hasta los 2,35 millones, casi 2,6 millones con impuestos) para cinco meses. En los dos periodos invernales (10 meses) el valor del contrato se eleva hasta casi cinco millones de euros, una cantidad que no está claro que termine resultando atractiva para las compañías, visto que corren el riesgo de que se eleven los costes o baje la demanda.
y con todo este dineral ¿ porqué nos sale tan carísimo los billetes de avión ? cual es el coste del vuelo , sueldos y combustible ?