El ministro de Cultura, Ernest Urtasun Domènech (Barcelona 1982), atiende a «Es Diari» para advertir públicamente al Consell del serio peligro que corre la declaración universal del patrimonio talayótico si persiste en desoir las indicaciones de la Unesco y en seguir adelante con las obras de la carretera que afectan al yacimiento de Rafal Rubí. Urtasun, veraneante habitual de Menorca, hasta se ofrece al gobierno del Partido Popular en el Consell a ir juntos a París para intentar zanjar la controversia.
Menorca no es una isla que le resulte extraña...
—Como tantos catalanes, desde joven mantengo un vínculo emocional fuerte con Menorca. Aquí tengo muchos amigos y me gusta su patrimonio y su naturaleza.
¿El Gobierno del Estado tiene suficientemente en cuenta las necesidades de la Isla?
—En mi Ministerio tenemos muy presentes los territorios que atesoran un valor patrimonial importante y, desde la declaración de 2023, Menorca es una de las joyas a preservar. Proteger el patrimonio es un vector de desarrollo socioeconómico que, además, propicia una gestión más equilibrada del turismo.
Hace casi un mes ya que se han iniciado las obras de la carretera en el entorno de las navetas de Rafal Rubí, pese a la advertencia tanto del Ministerio como del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco para que se paren.
—Lo que es una grave irresponsabilidad. El gobierno del Partido Popular en el Consell está poniendo en riesgo la declaración de Patrimonio Mundial de la Menorca Talayótica. Cuando en 2023 se formalizó la inscripción en Riad, ya con el actual gobierno del Consell, la disposición número 45-8b.24 del documento obligaba a retirar todas las obras de la carretera que pudieran afectar al patrimonio talayótico. Aún así, estos meses el Consell elevó un informe que fue respondido por Icomos, que en noviembre de 2025 emitió un dictamen reclamando que se evalúe bien la situación y no se lleven a cabo las obras. Pero, pese a ello, el gobierno del Consell ha decidido seguir adelante con las obras, lo que resulta profundamente irresponsable. La decisión 45 es clara en el sentido de que se deben sacar (en inglés, remove) las obras que afecten a la Menorca Talayótica y se ha reiterado en un informe posterior. Obviarlo, como hace el Consell, es una grandísima irresponsabilidad.
¿Qué postura mantendrá el Ministerio al respecto?
—Pese a lo que hace el PP, trabajaremos incansablemente y nos dejaremos el alma para proteger la Menorca Talayótica. Pero, como ministro, mi deber es advertir a los menorquines que la actuación del gobierno del Consell nos lo pone más difícil y pone en riesgo la declaración. De hecho, en julio de este año se ha convocado en Corea una reunión del Comité de Patrimonio Mundial donde se elaboran los informes sobre los estados de conservación. Y a mi me preocupa que, como el Consell ha decidido ignorar por completo el informe de Icomos, el inicio de las obras nos pueda acarrear la apertura de un informe que implique el envío de una comisión de monitorización para ver si se están cumpliendo las condiciones de la declaración de Patrimonio Mundial. Y si eso ocurre, será por la irresponsabilidad del gobierno del Consell.
¿Decir que nos pueden quitar la declaración es solo dar miedo o una posibilidad tangible?
—Quiero ser claro y no alentar alarmismos. En julio aún no se tomará una decisión al respecto, pero sí que en esa reunión se elevan los informes de estados de conservación y, como tenemos una administración que ignora completamente los pronunciamientos de Icomos, corremos un riesgo. No quiere decir que se nos retire la declaración ahora, pero sí que se abra un expediente para valorar qué está pasando.
El Consell les acusa directamente de no haber mandado a la Unesco la documentación oficial y hasta de negarle el acceso al expediente. ¿Es así?
—Hemos dado toda la información al Consell. Y quiero precisar, porque se han dicho muchas mentiras, que el Ministerio no manda ninguna información ni a Icomos ni a la Unesco que no nos haya enviado antes el Consell insular, pues nuestra función es solo de interlocución. Y solo enviamos también la información que nos piden Icomos o la Unesco. Actuamos o como transmisores del Consell insular o a petición de Icomos y la Unesco.
El PP les achaca haber enviado a París un anteproyecto alternativo de la carretera que no había sido refrendado por técnicos del Consell.
—Es cierto que mandamos documentación que no nos había remitido el Consell, pero lo hicimos a petición de Icomos, que también recibe informaciones y peticiones de ciudadanos. Icomos nos pidió específicamente dos documentos: el informe de la Universidad Autónoma de Madrid y un informe sobre el proyecto alternativo de la carretera del gobierno anterior, pero no lo hicimos de motu propio. En todo caso, esta documentación la hemos puesto a disposición del Consell. No hay nada que no se les haya entregado. El 25 de noviembre se produjo una reunión en el Ministerio a la que asistió el conseller de Cultura y en la que se les proporcionó toda la documentación, que luego se les mandó también por email. Hemos obrado con plena transparencia. Lo que a mi me sorprende es que alguien quiera ocultar información a Icomos, que es lo que desde el Consell han dejado entrever, como cuestionando que enviemos determinada información, y es lo que no entiendo. La Unesco debe tomar sus decisiones estando plenamente informada de todo.
Diversas entidades de Menorca ya se movilizaron hace un año para advertir al Centro de Patrimonio Mundial. ¿También han contactado con el Ministerio?
—Recibimos comunicaciones de forma regular, y muchas de ellas con preocupación por todo lo que está pasando y las tenemos en cuenta, lógicamente.
En su último comunicado, desde el Ministerio solicitaron una reunión urgente al Consell. ¿Ya se ha producido?
—Así es, en la última de mis tres cartas al Consell les solicité una reunión personal, e incluso les he ofrecido reunirse con los expertos de Icomos. El Consell no puede reunirse directamente, pues el único interlocutor reconocido es el Ministerio, pero mi equipo de técnicos les ha brindado verse con Icomos para explicarle qué están haciendo. Si les convencen, yo no diré nada, pues el problema está en que los organismos internacionales que velan por la protección del patrimonio deben dar su visto bueno. Mi deseo es que vengan, nos reunamos y, si quieren, vayamos juntos a ver a Icomos. Pero lo que no pueden hacer es actuar al margen, haciendo justo lo contrario de lo que les pide. Eso es lo profundamente irresponsable.
El Consell está traduciendo todo el expediente de Rafal Rubí al inglés para mandarlo a París.
—Si lo traducen al inglés, están actuando bien, pues es lo que se exige. Pero lo que no hacen bien es empezar las obras antes de enviar el expediente. No es serio. Traduzca el expediente, exponga sus argumentos, envíelos a Icomos, espere a que este organismo vuelva a pronunciarse y luego decida qué hace con las obras. Pero lo que no puede hacer es empezar las obras sin haber enviado todavía todo el expediente traducido. La verdad es que me estoy topando con una administración insular profundamente irresponsable. No se puede trabajar así. Insisto, desde el Ministerio nos dejaremos la piel por mantener el que en su día fue un gran éxito de la sociedad menorquina, pero mi obligación es advertir a los ciudadanos de las trabas que está poniendo el Partido Popular. Conozco la Isla y sé que los menorquines dan un valor inmenso a la preservación de su patrimonio y su hábitat natural, por lo que no puedo entender que se actúe así.
También le ha escrito a la presidenta del Govern balear, Marga Prohens. ¿Le consta que ella sí haya actuado?
—No tengo noticias del gobierno autonómico. Parece que lo deja todo en manos del Consell, pero aún así he querido advertir al Govern para que, ante una situación de tanta gravedad, tome medidas o, al menos, se informe del problema que existe.
El PP denuncia que el Ministerio esté actuando «por motivos políticos o partidistas».
—Pues que quede claro que nosotros no hemos dado ninguna instrucción sobre la obra. Solo somos intermediarios. No soy yo quien dice si la obra (el puente) debe acometerse o no, sino Icomos. Lo que sí digo es que las obras no se pueden hacer si Icomos dice que no. Esa es mi obligación. Mi única motivación política es defender el patrimonio de Menorca y corresponder al esfuerzo realizado por la sociedad menorquina para obtener esta distinción. Y sé que lo que quieren los menorquines es preservar la declaración.
Su predecesor en el Ministerio, Miquel Iceta, comprometió tras la declaración una aportación de 1 millón de euros a favor de la Menorca Talayótica, pero desde el Consell insular se quejan de que no ha llegado todo el dinero.
—El Ministerio ha mantenido en todo momento su compromiso con la protección y puesta en valor de la Menorca Talayótica, trabajando de forma coordinada con el Consell. Los importes de las subvenciones se han ido adaptando a los proyectos que la misma institución tenía preparados para ejecutar en cada ejercicio. De este modo, el Ministerio ha ajustado las cantidades en función del estado de maduración de los proyectos, siempre de manera consensuada con el Consell. Asimismo, en 2024 se pudo otorgar una subvención de 437.105,76 euros para actuaciones concretas en los yacimientos de Torre d’en Galmés y Son Catlar, que actualmente están en ejecución. El Consell también ha recibido nuestra ayuda para mejorar la señalización de los yacimientos incluidos en el Patrimonio Mundial.
¿De qué manera se puede garantizar un compromiso económico sostenido en el tiempo con la declaración?
—Estaremos siempre presentes como interlocutores de la Unesco y para preservar la declaración y ayudaremos en función de nuestras posibilidades a satisfacer las necesidades financieras de los patrimonios mundiales del país.
El típico catalán pijo que va de progre y que se piensa que Menorca es suya. Encima, mintiendo a la UNESCO