El plazo de ejecución para la reforma integral de Cala en Blanes era de seis meses. Después de un primer trimestre con escaso movimiento, las últimas semanas han recibido tal impulso que han sumido la urbanización en un mar de obras y hacen que los vecinos vaticinen que el núcleo turístico y residencial no estará en las mejores condiciones de cara al inicio de la temporada turística.
Las últimas fechas, circular por Cala en Blanes es complicado, por la gran cantidad de calles cortadas que hay. Lo admiten los propios vecinos, que ven cómo se acerca la Semana Santa y el inicio de la temporada turística, sin el final de obras a la vista. El presidente de la Associació de Veïns de Cala en Blanes, Joan Benejam, ve improbable que «las obras estén listas en mayo como nos dijeron en el Ayuntamiento».
Desde febrero, el Hotel Almirante Farragut acoge a un millar de clientes del Imserso, que «se quejan» de las obras. Nada comparado con lo que viene, una vez inicien su actividad el resto de establecimientos hoteleros, apartamentos y restaurantes de la urbanización.
Benejam aprecia un mayor avance de las obras, «hoy mismo (por ayer) han empezado en el Carrer de sa Torre de s’Aigua, después de dos semanas sin una máquina que se estropeó».
Sin luz
Con relación a estas obras, la concejal del PP, Raquel Pericàs, advierte que la constructora ha dejado sin luz un sector importante de la urbanización. Se refiere a la «zona del hipódromo, han quitado las farolas y han dejado los agujeros en el suelo, con cables a la vista y sin señalizar». De ahí que reclame al equipo de gobierno que exija a la empresa una correcta señalización «para evitar accidentes» y posibles reclamaciones.
Sobre el ritmo de la reforma, Pericàs incide en la necesidad de «controlar los plazos», ya que se trata de una intervención que cuenta con financiación europea Next Generation y debe estar concluida en junio.
En el último pleno, a pregunta de la edil popular, el concejal de Mantenimiento y Mejora de la Vía Pública, Miquel Ametller, expuso que el 12 de marzo se instó a la constructora a sustituir las farolas sector por sector para evitar precisamente lo ocurrido. «Se había acordado así» antes de iniciar las obras y «se les olvidó» cumplirlo, de ahí que el Consistorio haya advertido de nuevo sobre el asunto.
Vaya linces