No habrá solución, tampoco este verano, para el tramo inundado del Camí de Cavalls a su paso por el barranco de Son Boter. El conseller insular de Medio Ambiente anunció que a finales de agosto, una vez terminada la temporada de nidificación de aves, se drenará el exceso de agua para que pueda entrar la maquinaria e instalar una pasarela elevada.
La intención del Consell es que la intervención tenga el menor impacto visual posible, de manera que el nuevo paso estará levemente por encima de las actuales losas de marès que permanecen anegadas todo el año debido al caudal procedente de la depuradora de Es Migjorn.
Una vez fracasado el intento de bajar el nivel del agua con la apertura del tramo final de la mina del torrente que desemboca en el mar, la solución que se plantea como más factible es instalar una pasarela elevada. La actuación es delicada porque se trata de un reservorio de aves que tienen allí sus nidos y la zona no puede desecarse de forma abrupta.
La cuestión fue analizada por el Consell Científic de la Reserva de Biosfera, indicó Simon Gornés a preguntas de Més per Menorca en el último pleno insular. El proyecto para actuar ya esta redactado y empezará con el desbroce de la vegetación que obstruye el puente situado en la zona de Son Bou, cerca de Torresolí.
Con la bajada controlada del nivel del agua se espera que la maquinaria pueda acceder con seguridad para colocar la pasarela. Otro contratiempo aparecido en relación a este proyecto es la existencia de un cable de alta tensión soterrado en la zona del que el Consell no tenía conocimiento.
Tot va igual...