El GOB, la Policía Local de Maó y voluntarios de la Plataforma Menorca per un habitatge Digne fueron requeridos el pasado fin de semana para que se hicieran cargo de la fauna de animales con la que convivían las dos inquilinas del piso de la calle Fort de L’Eau, de Maó, que fueron desahuciadas el viernes en cumplimiento del auto judicial.
Una de las hermanas había declarado en la puerta del edificio, entre lágrimas, que esperaba que no sacrificaran a los animales que dejaban en la vivienda, al no podérselos llevar consigo. Solo pudieron mantener la posesión de sus tres gatos, que sí se fueron con ellas, pero no del resto de seres vivos que tenían a su cargo.
Cuando la propiedad pudo acceder a la vivienda encontró más de 30 pájaros, varias cobayas, una pecera e incluso una tórtuga, entre otros, distribuidos por el piso junto a gran cantidad de enseres y pienso para ellos.
La Protectora de Animales, a la que también se dirigieron los propietarios respondió que solo se hacían cargo de perros y gatos, mientras que el GOB sí se llevó los animales silvestres, y voluntarios de la Plataforma se quedaron con otros ejemplares en una operación ejecutada el sábado por la mañana en la que colaboró la Policía Local de Maó dada la envergadura del desalojo, lo mismo que la retirada de los enseres.
Servicios Sociales
Las dos hermanas rechazaron el viernes el alojamiento provisional en un apartamento de un hotel de Maó que les fue ofrecido por los Servicios Sociales del Ayuntamiento, dado que ellas reiteraban que no tenían otro lugar donde instalarse.
Entonces quedaron citadas para que regresaran el lunes y tratar de buscar otro alternativa residencial, pero no lo hicieron, de lo que se desprende que ya han encontrado un alojamiento por sí mismas adaptado a sus posibilidades, o bien otra solución provisional.
Por supuesto que lamento la situacion en general de la vivienda, pero inquilios asi, con tanta mascota creo que interesen mucho a quiienes tengan algun piso de alquiler.